El fabricante de autos de lujo Maserati, hoy parte del gigante automotriz Stellantis, confirmó oficialmente la cancelación del MC20 Folgore, la versión eléctrica de su superdeportivo MC20, debido a la falta de interés de los clientes por ejemplares cero emisiones, decisión que pone además en evidencia el mal momento de la automotriz que ha debido enfrentar un desplome de sus ventas en mercados tan importantes como el de China.
Sólo el año pasado la marca italiana del tridente anotó una caída del 57,52% en sus colocaciones a nivel global pasando de 26.600 unidades vendidas en 2023 a sólo 11.300 ejemplares el año pasado.
Esta crisis llevó a la compañía matriz, Stellantis, a cancelar una inversión de 1.500 millones de dólares (1.200 millones de libras) que iban a ser destinados a la automotriz, dando un duro golpe a sus planes de electrificación.
Debido a esto, el programa Folgore, que pretendía convertir a Maserati en una marca 100% eléctrica, se ha visto limitado al lanzamiento de solo tres modelos a batería en el mercado: el Grecale, el GranTurismo y el GranCabrio.
Otros proyectos, como el Quattroporte Folgore, han sido postergados, y ahora el MC20 Folgore queda descartado por completo.
Ante este panorama, Maserati apostará por mejorar la versión de gasolina del MC20 y, en esa línea, se espera que adopte avances del GT2 Stradale, con mejoras en su motor V6 biturbo de 621 CV.
El futuro de otros modelos de la marca, como el SUV Levante y la nueva generación del Quattroporte, sigue en espera hasta que se adopte una decisión definitiva. Mientras tanto, Stellantis parece reorientar su estrategia hacia los vehículos híbridos, dejando en suspenso la electrificación total de su gama de vehículos.