Un reciente estudio de la firma J.D. Power reveló que, aunque cada vez más vehículos nuevos incorporan de serie tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción (ADAS), muchos conductores optan simplemente por desactivarlas debido a su complejidad o porque no comprenden cómo funcionan.
Según la investigación, los sistemas como el mantenimiento de carril, el Start/Stop o el Asistente de Velocidad Inteligente son percibidos por algunos usuarios como molestos o innecesarios.
De hecho, el informe destaca que la falta de claridad sobre el funcionamiento de estas tecnologías genera frustración, desuso e incluso una utilización incorrecta.
Según el análisis, los conductores no suelen estar dispuestos a modificar sus hábitos de conducción ni a invertir tiempo en aprender sobre las nuevas funciones de sus vehículos.
La situación se agrava, agrega una nota de motorpasion.com, con la creciente sofisticación de los sistemas y la falta de estandarización en su denominación: cada marca utiliza términos distintos para funciones similares, como el Frenado Automático de Emergencia o el Control de Crucero Adaptativo.
J.D. Power sugiere que una solución clave sería ofrecer siempre una demostración clara y detallada de estas funciones al momento de la entrega del vehículo en el concesionario.