En 2015, cuando Land Rover anunció el fin de la producción del clásico Defender, un empresario británico, llamado Charles R. Fawcett, decidió actuar con visión de futuro e invirtió una fuerte suma de dinero, estimada en unos 9 millones de euros, para adquirir 240 unidades del legendario todoterreno.
Su objetivo no era coleccionarlos, sino transformarlos. Fawcett es fundador de Twisted, una compañía que desde el año 2000 se dedica a la restauración y personalización de vehículos bajo pedido, especialmente del Defender.
Con el paso de los años, publica una nota de periodismodelmotor.com, el empresario logró que su arriesgada apuesta se convirtiera en un negocio de gran éxito.
Según la nota, Fawcett pagó cerca de 25.700 euros por cada unidad y hoy las revende completamente reacondicionadas por precios que parten en los 80.000 euros y pueden llegar a costar incluso más de 200.000 euros, dado que la demanda por estos vehículos sólo ha crecido, dado que muchos ya lo consideran un 4x4 de colección.
El éxito de la operación fue tal que a Fawcett solo le quedan 25 unidades de las 240 que compró hace una década. Desde entonces, su empresa ha facturado más de 50 millones de libras, es decir unos 57 millones de euros.
Los vehículos restaurados por Twisted combinan el diseño clásico del Defender con mejoras mecánicas y tecnológicas de última generación, lo que les permite mantener la esencia del modelo original con el rendimiento de un vehículo moderno.