Un récord poco común acaba de caer en el icónico circuito de Nürburgring tras permanecer intacto durante más de seis décadas, ya que la marca francesa Ligier logró establecer la vuelta más lenta jamás registrada en el trazado Nordschleife, superando un registro que estaba vigente desde 1960 y que pertenecía al histórico Trabant P50.
El protagonista de este inusual registro fue el Ligier JS50, un microauto diésel clasificado como cuatriciclo, equipado con un motor de apenas 8 caballos de fuerza y limitado electrónicamente a una velocidad máxima de 45 km/h.
Con estas características, el vehículo completó la exigente vuelta al circuito alemán en un tiempo de 28 minutos y 25,81 segundos, convirtiéndose oficialmente en el automóvil más lento en recorrer los más de 20 kilómetros del Nordschleife.
La anterior marca, establecida por un Trabant P50 en 1960, era de 16 minutos y 1 segundo, lo que pone en perspectiva el carácter excepcional del nuevo récord. En el extremo opuesto, el actual récord de vuelta más rápida para un auto de producción pertenece al Mercedes-AMG One, con un tiempo cercano a los 6 minutos y 29 segundos.
El inusual récord conseguido ahora fue concretado por una pareja de periodistas franceses, quienes condujeron el Ligier JS50 desde París hasta Nürburgring para afrontar el desafío.
Además del modelo diésel, Ligier también presentó dos versiones eléctricas del JS50 durante la prueba. La variante eléctrica L6e, igualmente limitada a 45 km/h, registró un tiempo de 27 minutos y 55,58 segundos, mientras que la versión L7e, más potente y con una velocidad máxima de 75 km/h, completó la vuelta en 19 minutos y 53,36 segundos.
Aprovechando la repercusión del récord, Ligier anunció una edición especial denominada Ultimate Racing Experience, que se comercializará en Europa a lo largo de 2026.
Esta versión conmemorativa incorpora una decoración tricolor en azul, blanco y rojo, llantas negras de 16 pulgadas con neumáticos semi-slick, además de detalles exclusivos en el interior como tapicería especial, cinturones de seguridad azules y elementos en aluminio y Alcantara.
Con este peculiar logro, Ligier suma un nuevo capítulo a la historia de Nürburgring, demostrando que no todos los récords del legendario circuito alemán están ligados a la velocidad extrema, sino que también pueden celebrarse desde una perspectiva diferente y cargada de humor.