El fabricante francés Citroën dio nuevas esperanzas para el regreso del histórico 2CV, pero en versión 100% eléctrica y la señal provino directamente del CEO de la marca, Xavier Chardon, quien aseguró que el espíritu de este icónico modelo aún puede tener vigencia en el actual contexto de la industria automotriz.
Chardon explicó en una entrevista a AutoBild.es que más allá del diseño, lo relevante es entender el propósito original del modelo y recordó que el 2CV – conocido en Chile como la popular Citroneta – nació con la misión de democratizar la movilidad individual en la Europa de la posguerra, ofreciendo un vehículo simple, económico y funcional.
"El 2CV es un modelo icónico de Citroën. Pero lo que es más importante cuando hablas del 2CV es entender por qué se convirtió en un icono", señaló el ejecutivo, recordando que su desarrollo comenzó incluso antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando la marca era propiedad de Michelin.
"El objetivo y el propósito del coche era democratizar la movilidad individual después de la Segunda Guerra Mundial", explicó Chardon, añadiendo que esa filosofía podría reinterpretarse hoy. "Si utilizas este propósito y lo trasladas al día de hoy, todavía hay espacio para este tipo de interpretación. Para encontrar una manera de ofrecer movilidad individual que sea sostenible y asequible".
El directivo indicó que para avanzar en esa dirección se requieren varios factores. "Para esto necesitas diferentes ingredientes: una dirección clara y posibilidades de la Unión Europea. Y luego también necesitas inteligencia", afirmó, subrayando que esa visión seguirá influyendo en el futuro de la marca.
A la fecha varios fabricantes han apostado por revivir modelos clásicos adaptados a la electrificación. Ejemplos como el Fiat 500, el MINI o el exitoso Renault 5 E-Tech muestran que la nostalgia puede convivir con nuevas tecnologías.
En el caso de Renault, el regreso del R5 ha sido especialmente exitoso. El modelo eléctrico ha superado las 100.000 unidades vendidas hasta diciembre de 2025 y se ubica como uno de los eléctricos más vendidos a particulares en Europa.
A esto se suma el reciente planteamiento de la Unión Europea de impulsar vehículos eléctricos pequeños y asequibles, inspirados en el concepto japonés de los kei-cars, para responder a las dificultades de acceso al automóvil en la clase media.
Chardon ya había destacado anteriormente el potencial del 2CV por su enfoque práctico. El auto, recordó, fue concebido para "democratizar la movilidad individual, fácil de usar, barato de mantener y ser capaz de llevar cuatro personas y hasta 50 kilos de patatas bajo el mismo techo".
Eso sí, el CEO de Citroën aclaró que un eventual regreso no debería centrarse solo en la estética retro. "La clave es entender qué hizo exitoso al 2CV", afirmó, recalcando que lo importante es rescatar su esencia más que su forma.