Uno de los vehículos más importantes en la historia de Porsche saldrá próximamente a subasta. Se trata del prototipo de pruebas utilizado durante el desarrollo del Porsche 911 Carrera RS 2.7, un modelo fundamental para la evolución del icónico deportivo alemán y una pieza de enorme valor histórico para la marca.
El ejemplar corresponde a una unidad de la serie E con número de chasis 9112301609 y fue empleado por el departamento de desarrollo de Porsche en Weissach.
A diferencia de las 1.580 unidades de producción del Carrera RS 2.7, este vehículo nació como un 911 S 2.7 en fase experimental, antes de que se adoptara oficialmente la denominación RS, lo que lo convierte en un testimonio único de los primeros pasos del proyecto Rennsport.
Inicialmente, el deportivo fue producido como un 911 S 2.4 en 1972, conocido por la particular ubicación del tapón de aceite. Según la orden de compra original, el prototipo fue configurado con pintura experimental amarillo fluorescente a través del programa Special Wishes, además de un interior en cuero sintético negro y un motor de 2,4 litros.
Posteriormente, Porsche instaló un prototipo del motor bóxer de seis cilindros y 2,7 litros, junto con un alerón trasero tipo ducktail temprano, elemento que se convertiría en una de las señas de identidad del Carrera RS 2.7.
Según recoge periodismodelmotor.com, durante su etapa de desarrollo, el vehículo incorporó instrumentación adicional bajo el tablero, incluyendo medidores de amperios, presión y temperatura de aceite, así como una radio para la comunicación durante las pruebas.
Una carta oficial de Porsche fechada en septiembre de 1973 confirma que el auto fue utilizado exclusivamente con fines de prueba y que el motor experimental entregaba 210 CV, con una cilindrada de 2.687 cc y una velocidad máxima estimada de 240 km/h.
Tras finalizar su labor como vehículo de desarrollo, el prototipo fue vendido en septiembre de 1973 a Franz Sussner, un cliente cercano al entorno del fabricante alemán.
El vehículo fue matriculado por primera vez poco después y contó con una autorización especial para mantener tanto el llamativo color amarillo como el alerón trasero, elementos que en ese momento solo estaban permitidos en vehículos oficiales.
Años más tarde, el prototipo fue vuelto a pintar, esta vez de rojo, y recibió algunas modificaciones, aunque su propietario conservó las piezas originales.
Después de permanecer más de cuatro décadas en manos de Sussner, el vehículo fue vendido en 2016 a un coleccionista que emprendió una restauración completa para devolverlo a su estado original de pruebas, recuperando el color amarillo fluorescente, el alerón ducktail y los elementos de pre-serie. El motor de 2,7 litros también fue reconstruido por especialistas, respetando las especificaciones originales.
Ahora este prototipo de pruebas del Porsche 911 Carrera RS 2.7 será subastado por RM Sotheby 's y se espera que alcance un valor estimado entre los 600.000 y 750.000 euros, reflejo de su relevancia histórica y de su condición de pieza única en la historia de la marca alemana.