140 años del primer automóvil: Así es “la máquina” que cambió la historia
El 29 de enero de 1886 se patentó el Benz Patent-Motorwagen, invento que dio origen al automóvil moderno.
29 de Enero de 2026 | 09:32 | Ediciones Especiales Digitales, Emol
A 140 años de su creación, el Benz Patent-Motorwagen sigue siendo un símbolo del inicio de la movilidad moderna. El 29 de enero de 1886, Karl Benz registró la patente DRP 37435 de un “vehículo motorizado con motor de gas”, un invento que marcaría el principio del automóvil y que, con el tiempo, jubilaría al caballo como principal medio de transporte.
Lejos de parecerse a un auto actual, el primer vehículo de Benz tenía tres ruedas. La decisión no fue estética, sino técnica: el ingeniero alemán desconfiaba de los sistemas de dirección de los carruajes de cuatro ruedas, que consideraba poco precisos. Optar por una sola rueda delantera permitía un manejo más simple y ágil.
Tampoco existía el volante. El Patent-Motorwagen se conducía mediante una palanca vertical o "tiller", similar al timón de una embarcación pequeña. Este sistema movía la rueda delantera y exigía al conductor una experiencia más cercana a la náutica que a la conducción actual.
Un rol clave en la historia del primer auto lo tuvo Bertha Benz, esposa del inventor. En agosto de 1888, sin avisar a Karl realizó el primer viaje largo de la historia: recorrió 106 kilómetros junto a sus hijos para demostrar que el vehículo era viable en la vida real.
Durante ese trayecto, Bertha resolvió problemas mecánicos con elementos cotidianos. Usó una horquilla para destapar una tubería de combustible y ligas para aislar un cable, ganándose el reconocimiento como la primera mecánica de la historia y una de las grandes impulsoras del éxito del invento.
En esos años tampoco existían estaciones de servicio. El combustible del Motorwagen, la ligroína, se compraba en farmacias, ya que era un solvente de uso común. La botica de la ciudad alemana de Wiesloch es considerada hoy la primera gasolinera del mundo.
En términos de potencia, el triciclo de Benz era modesto incluso para los estándares actuales más básicos. Su motor monocilíndrico de 954 cc entregaba apenas 0,75 caballos de fuerza y alcanzaba una velocidad máxima cercana a los 16 km/h, cifras que hoy superan bicicletas eléctricas o corredores aficionados.
Sin embargo, en 1886, desplazarse a esa velocidad sin caballos parecía casi magia. A 140 años de su patente, el Benz Patent-Motorwagen no solo representa el nacimiento del automóvil, sino también una historia de ingenio, curiosidad y valentía que cambió para siempre la forma de moverse del mundo.
Diseño: Daniel Suárez E. | Contenido: Carlos Valdés O. | Fuente: Emol