La compañía Shelby American, fundada por el icónico piloto Carroll Shelby en 1962 y reconocida por crear versiones de alto rendimiento de autos Ford, presentó una nueva y extrema interpretación del Mustang GT350. La gran novedad para 2026 es que esta preparación estará disponible en formato descapotable.
A diferencia de los modelos oficiales de Ford, el GT350 actual es una preparación independiente de Shelby. Sin embargo, mantiene una relación histórica con la marca y parte de un Mustang GT convencional.
Bajo el capó se mantiene el motor V8 atmosférico 5.0 litros. En su versión estándar entrega 480 CV y puede combinarse con una caja manual de seis marchas o una automática de diez velocidades.
Para quienes buscan máximas prestaciones, Shelby ofrece una variante potenciada gracias a un compresor volumétrico que eleva sus prestaciones hasta los 810 CV.
Además del incremento de potencia, el GT350 descapotable recibe mejoras en chasis y aerodinámica. Incluye suspensión rebajada, barras estabilizadoras más gruesas y un sistema de escape Borla.
En el exterior destacan elementos exclusivos como el capó de aluminio con extractor de calor, una parrilla oscurecida y llantas forjadas de 20 pulgadas, pensadas para reducir peso.
El interior refuerza su carácter deportivo, incorporando asientos de cuero con costuras en rombo, un arco de seguridad detrás de los asientos delanteros y una placa numerada en el salpicadero.
Cada unidad cuenta con detalles específicos de Shelby, como alfombrillas bordadas y, en las versiones manuales, un pomo de cambio de diseño propio. Los compradores también pueden elegir colores especiales y franjas de competición.
La producción estará limitada a menos de mil unidades para 2026, siendo los descapotables una parte reducida de ese total. El precio supera los 128.000 dólares, lo que lo convierte en un modelo orientado a coleccionistas.
Este GT350 descapotable rinde homenaje a los modelos históricos de los años 60, cuando Carroll Shelby produjo solo cuatro unidades sin techo. Su edición limitada refuerza su carácter exclusivo y su valor como pieza de colección.