El CEO y cofundador de Tesla, Elon Musk, anunció la descontinuación del Model S y del Model X, los dos modelos más antiguos de la automotriz estadounidense, decisión que calificó como una "baja honorable" en el camino hacia un futuro centrado en la autonomía y la robótica.
Según explicó el empresario de origen sudafricano, la medida permitirá liberar capacidad productiva en la fábrica de Fremont, California, donde la compañía planea destinar las líneas de montaje al desarrollo y fabricación del robot humanoide Optimus.
"El momento de cerrar estos programas ha llegado", señaló Musk durante la presentación de los resultados de 2025, invitando además a los interesados a adquirir las últimas unidades disponibles antes de que la producción finalice, lo que ocurrirá durante el próximo trimestre.
El Model S, lanzado en 2012, y el Model X, presentado en 2015, habían perdido protagonismo en la gama de Tesla. En 2025, la marca entregó 50.850 unidades combinadas del Cybertruck, Model S y Model X, cifra que representó una caída del 40,2% frente al año anterior, con un aporte cada vez menor de estos dos modelos históricos.
Musk reconoció que la decisión "es un poco triste", aunque aseguró que Tesla seguirá apoyando a los actuales propietarios "mientras tengan los vehículos".
Un futuro centrado en la robótica avanzada
En paralelo, el ejecutivo adelantó que la versión de producción en masa del robot Optimus será presentada a finales de este trimestre y que las primeras unidades podrían comenzar a fabricarse antes de que termine el año.
El objetivo de la compañía es alcanzar una producción anual de hasta un millón de robots y para eso se adaptarán las instalaciones en su planta de Fremont.
Los anuncios de Musk se dieron a conocer en un escenario financiero complejo para Tesla. La empresa reportó una caída del 61% en sus ganancias del cuarto trimestre y un descenso del 46% en el resultado anual de 2025, además de una baja interanual del 11% en los ingresos por ventas de automóviles.