Una startup rusa sorprendió a los fanáticos de los vehículos Tesla al lanzar una furgoneta eléctrica cuyo diseño está claramente inspirado en el Cybertruck. Lo llamativo es que el modelo ya está en producción y se abrió el libro de reservas con las primeras entregas previstas para 2027.
La empresa responsable es Russo-Balt, marca que toma su nombre de un histórico fabricante ruso activo entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su primer modelo se llama F200 y ha sido visto circulando por vías públicas en Rusia, lo que confirma que no se trata solo de un prototipo o un render digital.
La Russo-Balt F200 destaca por su carrocería de acero inoxidable sin pintar, un rasgo heredado directamente del Cybertruck. Los paneles están soldados a mano y cuentan con una garantía de 100 años, al menos así lo asegura el fabricante. De forma opcional, los clientes pueden añadir revestimientos de poliuretano en distintos colores y gráficos.
El diseño exterior, recoge una nota de autobild.es, apuesta por líneas rectas y angulosas, con pliegues muy marcados, ventanillas planas y pasos de rueda cuadrados. La iluminación LED recorre todo el ancho del vehículo tanto en el frontal como en la zaga, mientras que el portón trasero recuerda al sistema de cierre de la pickup eléctrica de Tesla.
A nivel técnico, la furgoneta utiliza un chasis monocasco, poco habitual en vehículos comerciales de este tamaño. Esta estructura le permite ofrecer una capacidad de carga de hasta 1.000 kilos. Sus dimensiones encajan en la categoría L3H3, con casi seis metros de largo y una altura suficiente para que la mayoría de los ocupantes puedan estar de pie en el interior.
100% eléctrica
El sistema de propulsión de esta singular furgoneta está compuesto por un motor eléctrico delantero de 147 kW, equivalentes a 200 CV. La energía la suministra una batería de 115 kWh, que según la marca permite una autonomía de hasta 400 kilómetros. La F200 admite carga rápida en corriente continua a través de un puerto ubicado en el guardabarros delantero.
El precio de partida en el mercado ruso ronda los 6,5 millones de rublos, es decir unos 72.300 euros al cambio actual. Russo-Balt ya acepta reservas reembolsables por un monto reducido, aunque no ha detallado el volumen total de producción previsto, ya que la fabricación se realizará bajo pedido.
En cuanto al equipamiento, la furgoneta incluye de serie sistemas como ABS, control de estabilidad, climatizador, suspensión neumática y cámara de visión 360 grados con transmisión en vivo. Muchas superficies son calefactables, incluidos asientos, volante, espejos y limpiaparabrisas.
En el interior destaca una pantalla táctil de 14 pulgadas desde la que se gestionan las funciones del vehículo y el sistema multimedia, que integra plataformas rusas como Rutube, VKvideo y Yandex.