Los vehículos más icónicos del cine y del automovilismo mundial fueron protagonistas en París de la quincuagésima edición del salón del automóvil clásico Rétromobile, evento que cerró sus puertas este fin de semana con un más que positivo balance.
La muestra reunió vehículos asociados a figuras legendarias como Steve McQueen y el agente secreto James Bond, junto a modelos vinculados a pilotos históricos como Ayrton Senna y Emerson Fittipaldi.
Entre los ejemplares destacados figuraron la motocicleta Triumph Trophy TH6 utilizada por McQueen en “La Gran Evasión” (1963) y el Aston Martin DBS Vantage conducido por Bond en “Al servicio secreto de su Majestad” (1969).
Desde la organización, Jérémy Le Baron, corresponsable de la exposición dedicada a McQueen, explicó que el valor simbólico de estos vehículos radica en que “los personajes ponen por delante la marca del automóvil”, consolidando la identidad de firmas como Aston Martin, BMW o Triumph en la cultura popular.
Más allá del cine, el salón también exhibió vehículos pertenecientes a figuras históricas, como un Citroën utilizado por el expresidente francés Charles de Gaulle en 1965 y un Chrysler de 1954 empleado por los papas Pío XII, Juan XXIII y Pablo VI.
La exposición incluyó además cerca de un centenar de automóviles de la casa de subastas Christie’s. Entre ellos destacó el único Hispano-Suiza de 1922 en estado de conservación excepcional, que no logró comprador durante la subasta realizada el jueves.
Estos modelos compartieron espacio con otras rarezas del mundo motor, como un tren autopropulsado fabricado por Bugatti en 1934 y objetos personales de Ayrton Senna, lo que atrajo a un público diverso, desde grandes coleccionistas hasta visitantes curiosos.
Para muchos asistentes, Rétromobile funciona como un museo accesible. “Aquí lo que hay son coches, como en los museos hay cuadros de precios desorbitados”, señaló una visitante, quien destacó que el salón permite acercar esta cultura a personas que difícilmente podrían ver estos vehículos en otro contexto.
Otros visitantes valoraron la variedad de actividades, talleres y propuestas del evento, así como la posibilidad de conocer modelos poco habituales y comparar precios dentro del mercado de autos clásicos.
Celebrado entre el 28 de enero y el 1 de febrero, Rétromobile conmemoró sus 50 años reuniendo subastas, exposiciones históricas y muestras de las últimas creaciones de grandes carrocerías, reafirmando su lugar como una de las principales citas del motor clásico a nivel mundial.