El fabricante estadounidense Ford y el grupo chino Geely avanzan en conversaciones para concretar una posible alianza industrial y tecnológica, en un contexto donde las automotrices buscan reducir costos y acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías.
Según publican medios especializados, uno de los ejes del acuerdo sería el uso de la capacidad industrial de Ford en Europa por parte del conglomerado chino para producir vehículos para esos mercados y eludir así los aranceles que la región impuso a los eléctricos provenientes de China.
Los reportes indican que las negociaciones en materia de fabricación estarían más avanzadas que otros aspectos del acuerdo. De hecho, Ford habría enviado una delegación a China para profundizar las conversaciones, luego de reuniones previas entre ejecutivos de ambas compañías en Estados Unidos.
Además de la producción, las empresas también analizan un marco de cooperación tecnológica. Entre los temas sobre la mesa figuran sistemas avanzados de asistencia y tecnologías de conducción autónoma, áreas en las que los fabricantes chinos han ganado protagonismo en los últimos años.
El interés de Geely se explica por su fuerte expansión internacional. Actualmente, los fabricantes chinos ya representan cerca del 10% de las ventas de autos nuevos en Europa, y contar con producción local permitiría reducir costos logísticos y sortear eventuales barreras comerciales.
Para Ford, la alianza aparece como una forma de optimizar activos industriales en el continente y acceder a desarrollos tecnológicos de última generación sin asumir en solitario las elevadas inversiones que exige la electrificación.
Aunque las conversaciones llevan varios meses, el eventual acuerdo aún enfrenta incertidumbres políticas y regulatorias, especialmente en Estados Unidos. Aun así, el diálogo entre Ford y Geely refleja una tendencia creciente hacia la colaboración entre fabricantes tradicionales y grupos chinos.