El gigante chino BYD dio un nuevo paso en su expansión global al iniciar la producción piloto de su automóvil eléctrico asequible en Europa. El modelo es el Dolphin Surf, conocido en China como Seagull, y será el primer turismo de la marca fabricado en el continente.
La producción comenzó en la ciudad de Szeged, Hungría, donde el fabricante levantó su primera planta europea dedicada a autos de pasajeros. El complejo ocupa unas 300 hectáreas y actualmente emplea a cerca de 960 trabajadores.
La producción a gran escala debería arrancar durante el segundo trimestre de este año. A futuro, la fábrica apunta a alcanzar una capacidad de 200.000 vehículos anuales para abastecer la demanda regional.
La instalación se suma a otras operaciones de la compañía en el país, como la planta de autobuses eléctricos de Komárom y los centros de ensamblaje de baterías en Fót y Páty. Además, BYD trasladó recientemente su sede europea a Budapest.
La estrategia industrial también contempla una segunda fábrica de automóviles en Turquía, prevista para comenzar operaciones en otoño. Ambas plantas permitirán a la marca producir dentro de Europa y evitar los aranceles aplicados a vehículos importados desde China.
Con esta iniciativa, BYD busca consolidar su presencia en el mercado europeo ofreciendo un eléctrico urbano de precio accesible. El Dolphin Surf se perfila como una pieza clave para ampliar la adopción de vehículos eléctricos en segmentos masivos.