Durante años se ha repetido que el principal freno para los autos eléctricos es la falta de cargadores públicos. Sin embargo, los últimos datos muestran un escenario diferente, ya que en los principales mercados la infraestructura ha crecido más rápido que su utilización.
En Europa el caso es evidente, existen más de 1,1 millones de puntos de recarga para unos 15 millones de vehículos enchufables. A pesar de ello, recoge xataka.com.mx, la ocupación de las estaciones públicas se mantiene entre 2% y 8%, lo que equivale apenas a entre media hora y dos horas de uso diario.
Esta baja utilización debilita el modelo de negocio de los operadores. La rentabilidad depende de un flujo constante de vehículos, algo que aún no ocurre en muchas zonas.
España refleja claramente el fenómeno. En 2024 superó los 40 mil cargadores públicos, tras instalar más de 10 mil en un año. También crecieron con rapidez las estaciones rápidas, pero la demanda no avanzó al mismo ritmo.
Según empresas del sector, el problema dejó de ser la falta de infraestructura y pasó a ser la escasez de autos eléctricos por cargador. La red existe, pero no hay suficientes usuarios que la necesiten de forma cotidiana.
La explicación principal está en los hábitos de carga. Cerca del 89% de las recargas se realizan en domicilios particulares, donde resulta más cómodo y económico conectar el vehículo durante la noche.
Otros factores también influyen. Hay estaciones poco visibles, accesos incómodos y fallas técnicas que afectan la confianza. Además, algunos autos permanecen ocupando el punto tras terminar la carga, reduciendo la rotación.
El lugar de instalación también cambia la realidad. En estacionamientos de empresas, los cargadores lentos apenas alcanzan entre 10% y 20% de uso, mientras que en aeropuertos la ocupación puede caer bajo el 1%.
La carga rápida comienza a ganar relevancia para viajes o emergencias, aunque todavía no define la rutina diaria. Así, la electrificación avanza con una contradicción evidente: la infraestructura crece, pero el consumidor no la utiliza como se esperaba.