El fabricante italiano Ferrari dio a conocer el nombre de su primer automóvil completamente eléctrico, el que se estrenará como Luce. El modelo marca el inicio de una nueva etapa para la firma de Maranello, que busca trasladar su identidad histórica al mundo de la electrificación sin abandonar su enfoque en diseño y rendimiento.
La presentación se estructuró en tres etapas. En octubre de 2025 se mostró la base tecnológica en su complejo industrial de Maranello; ahora, en San Francisco, se revelaron los detalles del habitáculo; y el exterior será exhibido en mayo de 2026 en Italia.
En el desarrollo del proyecto participa el estudio creativo LoveFrom, fundado por Jony Ive junto a Marc Newson, trabajando con el Centro Stile Ferrari. La intención es redefinir la interacción entre conductor y vehículo manteniendo el carácter de la marca.
El interior apuesta por una estética limpia y funcional. A diferencia de la tendencia actual, el Luce prioriza botones, palancas y controles mecánicos, reduciendo la dependencia de pantallas táctiles.
Destaca un volante de tres radios completamente circular, inspirado en modelos de las décadas de 1950 y 1960. Integra módulos analógicos con retroalimentación táctil y acústica y está fabricado en aluminio reciclado para reducir peso.
El sistema de arranque utiliza una llave de vidrio con pantalla E-Ink que activa una secuencia luminosa entre la consola y el panel de instrumentos. El conductor dispone de tres pantallas: la instrumentación unida al volante con tecnología OLED y dos paneles de control, uno de ellos orientable.
El habitáculo combina materiales resistentes y livianos, como aluminio mecanizado y vidrio Corning Fusion5. Incluso el selector de marcha está hecho en vidrio microperforado tratado con láser.
En el apartado mecánico, el Luce se construye sobre una plataforma específica para eléctricos. Integra una batería de 122 kWh ubicada en el chasis, capaz de superar los 530 kilómetros de autonomía y admitir cargas de alta potencia.
El sistema de propulsión utiliza cuatro motores eléctricos síncronos de imanes permanentes, dos por eje, derivados de tecnologías empleadas en Fórmula 1. La potencia total supera los 1.000 caballos.
Según la marca, acelera de 0 a 100 km/h en cerca de 2,5 segundos y alcanza más de 310 km/h. El control independiente de par en cada rueda, junto a suspensiones activas y un subchasis trasero flexible, promete mantener la conducción deportiva característica de Ferrari sin sacrificar confort.