El coleccionista estadounidense Magnus Walker vuelve a atraer la atención del mundo automotriz, ya que uno de los Porsche más singulares de su garaje será subastado y todo indica que se trata del ejemplar más raro que ha tenido en su extensa colección.
Walker es conocido por cambiar la forma en que se valoran los Porsche clásicos. Para él no son piezas de museo, sino autos para conducir. Por eso cada venta de su garaje genera interés entre entusiastas y coleccionistas.
El protagonista de esta subasta es un Porsche 911 de 1976 aparentemente normal. Sin embargo, su historia lo convierte en una rareza absoluta dentro de la marca alemana.
Ese año Porsche ya utilizaba inyección CIS en el 911. Pero en un movimiento inesperado, la marca produjo 113 unidades destinadas sólo al mercado alemán sin techo solar y equipadas con el motor 2.7 con inyección mecánica Bosch, el mismo del mítico Carrera RS de 1973.
Según recoge una nota de motor1.com, el modelo fue creado como base de homologación para un proyecto deportivo que nunca llegó a competir. Así nació el 911 Carrera 2.7 MFI de 1976, considerado uno de los Porsche de producción más escasos.
Bajo su carrocería de apariencia discreta se esconde el motor Type 911/83: un seis cilindros bóxer de 210 caballos. Fue además el último 911 de calle vendido con inyección mecánica, tecnología que desde entonces quedó reservada a los autos de competición.
Walker descubrió el vehículo por casualidad mientras buscaba un 911 de 1964. Una fotografía reveló un sistema de inyección que no correspondía al modelo. Tras investigar el número de chasis comprobó que se trataba de un Sondermodell, un modelo especial de homologación, y lo compró ese mismo día.
El ejemplar que será subastado por RM Sotheby 's es el número 23 de los 113 fabricados. Mantiene su motor original y cuenta con certificado de autenticidad de Porsche. Nació en color Silbermetallic con interior negro, aunque con el tiempo recibió algunos detalles personalizados sin perder su identidad.
El auto no tiene precio mínimo de venta, pero su valor estimado ronda los 212.000 euros. Ahora queda por saber quién será el próximo dueño de uno de los 911 más raros jamás construidos.