Los compactos deportivos europeos enfrentan un escenario complejo debido a las normativas de emisiones cada vez más estrictas. En los últimos años han desaparecido modelos como el Renault Mégane RS, Peugeot 208 y 308 GTi, Honda Civic Type R o Suzuki Swift Sport.
Sin embargo, Volkswagen confirmó que sus deportivos a gasolina seguirán formando parte de su gama. La marca alemana quiere mantener vivas las siglas GTI y también el Golf R, pese al avance de la electrificación.
Sebastian Willmann, responsable del desarrollo de chasis y dinámica de conducción, señaló que los compactos de altas prestaciones con motor de combustión continuarán en producción. Para ello, la compañía deberá actualizar el motor EA888 Evo4 con el fin de cumplir la normativa Euro 7 que entra en vigor a finales de este año.
La evolución del propulsor no es nueva. La quinta generación del EA888 ya debutó en China impulsando al Teramont Pro y también está presente en el último Tiguan. Este motor fue lanzado originalmente en 2006 y sus problemas de fiabilidad se solucionaron a partir de la tercera generación.
El futuro del Golf R incluso podría traer más potencia. Willmann dejó abierta la posibilidad de acercarse a los 400 CV, cifra en la que compiten el Mercedes-AMG A 45 S y el Audi RS 3 Sportback, aunque la marca no lo confirma todavía.
Paralelamente, publica motor1.com, Volkswagen continúa desarrollando deportivos eléctricos. El ID.3 GTX con 326 CV ya es una realidad y el ID. Polo GTI de tracción delantera, con 223 CV, se presentará en los próximos meses.
También está en desarrollo un Golf de novena generación exclusivamente eléctrico, aunque su llegada se retrasó hasta 2029. Esto implica que un futuro ID. Golf GTI no aparecerá antes del final de la década.