El Bentley Vanden Plas 4.5L de 1928 perteneciente a Brian Johnson usa un motor de cuatro cilindros con 110 hp y representa la conducción totalmente mecánica de preguerra. El cantante lo maneja regularmente y mantiene su espíritu original de competición ligado a Le Mans.
El Bugatti Chiron 110 Ans de Bad Bunny es un hiperdeportivo de producción limitadísima: motor W16 quad-turbo de 1.500 CV, más de 420 km/h y aceleración de 0 a 100 km/h cercana a 2,4 segundos, pensado como pieza de colección extrema.
El Lola T70 Mk I de 1965 de Brian Johnson es un prototipo de carreras con chasis de aluminio y motor central V8 de 640 CV, diseñado exclusivamente para circuito y famoso por su manejo agresivo.
El Ferrari Testarossa propiedad de Bad Bunny es un superdeportivo V12 atmosférico cercano a los 290 km/h, ícono cultural de los años 80 y pensado para carretera más que para competición.
El Rolls-Royce Phantom 2007 de Brian Johnson es una gran berlina de lujo de 450 CV con interior artesanal e insonorización total, diseñada para viajar con máximo confort.
Por su parte, el Rolls-Royce Dawn de Bad Bunny es un descapotable V12 de 571 CV enfocado en disfrutar la conducción al aire libre manteniendo el lujo característico de la marca.
El Chevrolet Blazer 1980 de Brian Johnson fue el primer auto nuevo que compró tras alcanzar el éxito: un gran SUV V8 típico de la época, ruidoso y potente.
El Toyota Corolla 2003 de Bad Bunny, por su parte, fue su primer vehículo antes de la fama, simple, confiable y económico, convertido en el auto más significativo de su garaje.
La Vespa 400 1957 de Brian Johnson apenas tiene 14 hp y unos 80 km/h de velocidad máxima, pero destaca por su carácter simpático y recreativo dentro de la colección.
El BMW M2 de Bad Bunny es un deportivo compacto moderno, potente y utilizable a diario sin las complicaciones de un supercar extremo.

2000Rango de años 2020