Las autoridades chinas podrían obligar a abandonar los volantes tipo horquilla en los autos de producción. Asi quedó en evidencia tras conocerse un nuevo borrador de normas de seguridad, las que haría prácticamente imposible homologarlos a partir de 2027.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información publicó la propuesta GB 11557-202X sobre prevención de lesiones causadas por el sistema de dirección. El documento busca armonizar las pruebas locales con estándares internacionales y establecer límites más estrictos para el desplazamiento de la columna en choques.
La normativa elimina excepciones en las pruebas de impacto humano y exige diez puntos de ensayo para golpes en la cabeza. Entre ellos se incluyen zonas sin soporte del volante.
Ahí está el problema para el diseño tipo yoke. En esos puntos no existe estructura física, por lo que difícilmente podría superar la prueba. Aunque no se prohíbe directamente, en la práctica obligaría a usar un volante redondo tradicional.
Este tipo de volante fue popularizado por Tesla, pero también aparece en modelos como el Lexus RZ y el Mercedes-Benz EQS, además de varios fabricantes chinos. Las marcas tendrían poco tiempo para adaptarse si la norma entra en vigor el 1 de enero de 2027, aunque podría existir un período de transición.
El diseño funciona en la Fórmula 1 porque no requiere cruzar las manos, pero en un auto de calle el giro supera las dos vueltas de tope a tope. Por eso el volante completo ofrece más apoyo y protección al conductor en caso de impacto. Incluso Tesla ya ofrece un volante redondo opcional para cumplir con futuras exigencias.