La industria automotriz podría enfrentar nuevamente problemas de suministro de semiconductores. Así lo alertó el fabricante estadounidense Ford, tras advertir sobre una escasez global de microchips de memoria vinculada principalmente al explosivo auge de la inteligencia artificial.
Según explicó Sherry House, directora financiera del fabricante, la compañía actualmente cuenta con suministro suficiente, pero ya percibe presión en los costos. Ese escenario fue incorporado en su planificación futura ante el riesgo de alzas.
"Creemos que, en este momento, tenemos acceso a un suministro suficiente, pero estamos viendo presión sobre los precios, y eso se ha incorporado a nuestro plan de futuro", dijo la ejecutiva.
El problema, destaca una nota de AutoBid.es, radica en que los principales fabricantes de memoria están destinando su producción a centros de datos de IA. Samsung, SK Hynix y Micron Technology han reasignado capacidad hacia chips para grandes plataformas tecnológicas, reduciendo la disponibilidad para otros sectores, incluido el automotriz.
Esto ocurre en un contexto donde los autos modernos requieren cada vez más memoria debido a los sistemas ADAS y funciones de conducción automatizada. De hecho, se proyecta que entre 2023 y 2026 la cantidad de gigabytes instalados en los vehículos se triplique.
La escasez ya afecta productos electrónicos de consumo y, de extenderse, podría generar compras anticipadas de componentes por parte de fabricantes, encarecer la producción y provocar nuevas interrupciones en líneas de ensamblaje, como ocurrió durante la pandemia.
El temor en el sector es que el aumento de costos termine trasladándose al consumidor. Con precios ya elevados y menores incentivos en algunos mercados, los concesionarios prevén un crecimiento del mercado de autos usados frente a los vehículos nuevos.
Ford reconoce que aún no se sabe cuánto durará la situación, pero considera que la presión sobre el suministro y los precios ya es una señal clara de lo que podría venir para la industria durante este año.