El fabricante chino BYD elevó el tono de sus objetivos internacionales y confirmó que su plan es convertirse en la empresa automotriz líder del mundo. La declaración fue realizada por su vicepresidenta y responsable de la marca en Europa, Stella Li, en una entrevista publicada por el medio especializado Motor.es.
La ejecutiva explicó que el mercado europeo será determinante para lograrlo. “Si triunfamos en Europa, tendremos éxito en todo el mundo”, señaló Li, destacando que la región funciona como un banco de pruebas tanto comercial como tecnológico.
BYD ya consiguió posicionarse en 2025 como el mayor vendedor global de autos eléctricos, superando a Tesla, y además alcanzó el séptimo lugar entre los grupos automotrices del mundo. El avance forma parte de una estrategia que combina expansión internacional con desarrollo tecnológico propio.
En ese sentido, la compañía insiste en que no quiere ser vista solo como fabricante de vehículos. “Queremos estar en la cima de la industria automovilística”, afirmó la ejecutiva al mismo medio, añadiendo que la empresa se considera también una compañía tecnológica que desarrolla baterías, componentes y sistemas de carga ultrarrápida.
La marca planea instalar 6.000 estaciones de carga rápida en el mundo y evalúa ampliar su presencia industrial en Europa, donde ya construye plantas en Hungría y Turquía. España aparece como posible ubicación de una tercera fábrica.
Además, BYD prepara la llegada de nuevas marcas al continente: Denza para 2026 y Yangwang para el segundo semestre de 2027. Paralelamente, continúa trabajando en baterías de estado sólido, tecnología que espera introducir primero en modelos de gama alta antes de masificarla.
Por ahora la compañía descarta entrar al mercado estadounidense, pero sí apunta a crecer en América Latina, donde ya opera una planta en Brasil y mantiene una fuerte expansión comercial.