Los clientes que reservaron un vehículo Scout en Estados Unidos deberán esperar más de lo previsto. Un informe del periódico alemán Der Spiegel, citado por Drive, indica que el inicio de producción se postergaría hasta el verano de 2028 y no 2027 como estaba programado.
La compañía aún no confirma el cambio. Desde Scout señalaron que por ahora no tienen actualizaciones sobre su calendario ni sobre el plan de producto.
El retraso estaría relacionado con problemas técnicos y presiones financieras. Uno de los mayores desafíos sería la versión con extensor de autonomía, un motor adicional ubicado en la parte trasera de la camioneta cuya integración ha resultado compleja por limitaciones de espacio y comportamiento dinámico.
El software también se convirtió en un obstáculo importante. Volkswagen apostó por tecnología desarrollada por Rivian para sus futuros eléctricos, pero ese sistema está pensado solo para vehículos completamente eléctricos. Scout necesita combinarlo con la gestión del motor del extensor de autonomía, lo que obligó a recurrir a Cariad, la cuestionada división interna de software del grupo alemán.
A esto se suman factores económicos. Los aranceles en Estados Unidos habrían costado miles de millones de dólares a Volkswagen y provocado una caída de 50.000 unidades en sus ventas anuales en ese país, debilitando sus metas de participación de mercado.
El proyecto Scout es clave para recuperar terreno en Norteamérica, pero primero debe completarse una nueva fábrica de 3.000 millones de dólares en Carolina del Sur. Con el posible retraso, la compañía deberá esperar al menos un año más antes de comenzar a recuperar la inversión.
Así, el renacimiento de la histórica marca todoterreno sigue en marcha, aunque con más obstáculos de los previstos inicialmente.