El fabricante alemán Mercedes-Benz decidió extender la vida del Clase A y mantenerlo en producción con el lanzamiento de un sucesor completamente nuevo en 2028, dando un giro a la estrategia que había anunciado hace unos años.
En 2022, el CEO de la compañía, Ola Källenius, comunicó que el modelo desaparecería al finalizar su ciclo comercial como parte del plan “Economics of Desire”. La decisión buscaba reducir la oferta de vehículos de acceso y concentrar recursos en modelos de mayor precio y margen, como el Clase S, el Clase G y las variantes Maybach y AMG.
Sin embargo, durante la presentación de resultados anuales del pasado 12 de febrero, el directivo aseguró que tras nuevos cálculos financieros la marca concluyó que un modelo ubicado por debajo del CLA puede ser rentable.
Según las proyecciones, este vehículo podría alcanzar una rentabilidad de entre 3% y 5% en 2026. Para 2028, esa cifra podría escalar hasta situarse entre el 8% y el 10%.
El sucesor del actual Clase A llegará precisamente en 2028 y no será una simple actualización. El responsable de desarrollo, Jörg Burzer, señaló que se tratará de “un modelo que no existe actualmente en esta forma”.
Aunque no se entregaron mayores detalles, publica AutoBild.es, las declaraciones apuntan a que podría tratarse de un SUV más pequeño que el GLA o de un modelo a medio camino entre un SUV y un monovolumen, evocando al Clase A de primera generación lanzado en 1997.
Lo que sí está confirmado es que utilizará la plataforma MMA, la misma del nuevo CLA. Esto permitirá ofrecer motorizaciones 100% eléctricas e híbridas ligeras.
Las versiones eléctricas incorporarán baterías NMC o LFP, según la configuración. En tanto, las microhíbridas utilizarán un nuevo motor 1.5 turbo de cuatro cilindros (M252) con ciclo Miller.
Este sistema contará con una batería de 1,3 kWh, similar a la de un híbrido convencional, y permitirá mover el vehículo en modo eléctrico hasta un máximo de 100 km/h.
Con este cambio de estrategia, Mercedes busca seguir atrayendo a un público más joven. Según cálculos de la marca, los compradores de este modelo son en promedio siete años más jóvenes que el cliente medio de la compañía, convirtiéndolo en una puerta de entrada clave a la gama.