Aston Martin concretó un movimiento inusual en la Fórmula 1, ya que el fabricante británico vendió de forma permanente los derechos de uso de su nombre en la categoría al equipo que compite bajo su marca, operado por AMR GP Holdings.
Aunque ambas compañías comparten identidad, se trata de sociedades distintas. Aston Martin Lagonda cotiza en bolsa, mientras que el equipo de F1 es de propiedad privada.
El acuerdo fue cerrado por 50 millones de libras, equivalentes a unos 67 millones de dólares. En la práctica, la operación implica una nueva inyección de capital del empresario Lawrence Stroll, quien controla el equipo y es uno de los principales accionistas del fabricante de autos.
La operación aún debe ser aprobada por los accionistas, aún cuando, publica Carscoops.com, inversores que representan más de la mitad del capital, entre ellos Geely y Mercedes-Benz, ya adelantaron que votarán a favor.
El momento del anuncio no es casual. La compañía advirtió recientemente que sus ganancias para 2025 serán inferiores a lo proyectado inicialmente.
Según reportes de prensa británica, las entregas de la marca cayeron cerca de un 10% el año pasado, totalizando 5.448 unidades. Entre los factores que afectaron el desempeño figuran los aranceles comerciales vigentes en Estados Unidos.
En materia financiera, Aston Martin informó que al cierre de 2025 contaba con 250 millones de libras en reservas de efectivo, unos 338 millones de dólares. La cifra representa una caída de 110 millones de libras respecto de los 360 millones que tenía a comienzos del mismo año.
Si bien el nivel de caja no es considerado crítico, sí refleja un escenario más ajustado para la firma británica.
En paralelo, uno de los modelos clave para su estrategia es el Valhalla. Este superdeportivo híbrido de motor central, limitado a 999 unidades y con un precio de 1,1 millones de dólares, comenzó sus entregas a finales del año pasado.
Aston Martin espera haber despachado unas 500 unidades del Valhalla hacia fines de 2026. El modelo combina un V8 biturbo de 4.0 litros con un motor eléctrico integrado y una caja de doble embrague de ocho velocidades, logrando 1.065 caballos de fuerza.