Mucho antes de que Tesla existiera y popularizara el nombre Model Y, ya existía un vehículo con esa denominación y no es otro que el Fiat 600 D Modello Y, un prototipo presentado por Pininfarina en el Salón del Automóvil de Turín en 1961.
Su nombre completo era Berlinetta Aerodinámica Fiat 600 D modelo “Y”, aunque hoy se le conoce simplemente como Pininfarina Model “Y”. Es un ejemplar único basado en el popular Fiat 600 y será subastado el 13 de junio de 2026 por Bonhams en el National Automobile Museum de Reno, en Estados Unidos.
El vehículo formó parte de la colección del empresario Bill Harrah, conocido por reunir alrededor de 1.400 automóviles a lo largo de su vida. Aunque no se ha informado un precio estimado, se espera que alcance cifras millonarias debido a su relevancia histórica y técnica.
Más allá de su mecánica sencilla, lo que distingue a este modelo es su avanzada aerodinámica. Fue desarrollado bajo la dirección del profesor Alberto Morelli, investigador del Politécnico de Turín, quien dedicó años al estudio del flujo del aire aplicado al automóvil.
El diseño presentaba un frontal sellado, faros carenados bajo una cúpula de plexiglás, manillas enrasadas y paragolpes reducidos a molduras.
Además, el auto no contaba con retrovisores exteriores y los pilotos estaban integrados en la carrocería. Todo el conjunto formaba una silueta fluida, similar a un monovolumen compacto de dos puertas con una larga cola trasera.
El resultado fue un coeficiente aerodinámico de 0,27, notablemente inferior al de los autos de producción de la época, que rondaban entre 0,4 y 0,45. De hecho, hubo que esperar hasta 2009 para que un modelo de serie, como el BMW Serie 3, registrara un Cx más bajo, con 0,26.
En cuanto a la base mecánica, mantenía el motor trasero del Fiat 600 D: un cuatro cilindros de 767 cm³ y 25 CV, capaz de alcanzar unos 110 km/h. Sin embargo, gracias a su mejor aerodinámica, el prototipo habría ofrecido un rendimiento superior.
Hoy, más de seis décadas después de su debut, este singular Model Y vuelve a captar la atención del mundo automotor, no por su potencia, sino por su visión adelantada a su tiempo.