El diseñador y coleccionista británico Magnus Walker, conocido internacionalmente por su estrecha relación con los Porsche clásicos refrigerados por aire, decidió poner a la venta una parte importante de su colección personal.
La operación, publica Motor1.com, se realizará a través de una subasta organizada por RM Sotheby 's bajo el nombre “The Outlaw Collection”, que se desarrollará entre el 18 y el 25 de marzo.
En total se ofrecerán 18 automóviles, entre los que destacan varios Porsche 911 personalizados de las décadas de 1960 y 1970, modelos que han ayudado a consolidar la reputación de Walker dentro del mundo del coleccionismo. A ellos se sumarán también 142 lotes adicionales de piezas, motores, llantas, asientos y recuerdos vinculados a la marca alemana.
Uno de los vehículos más valiosos del catálogo será un Porsche 911 Carrera 2.7 MFI de 1976, considerado el ejemplar más raro de la subasta. Se trata de uno de los 113 autos fabricados del último modelo de calle de la marca con inyección mecánica de combustible. Este ejemplar luce una pintura plateada y azul, con interior de tartán, y se estima que podría alcanzar entre 200.000 y 250.000 dólares.
Entre las unidades más antiguas aparece un Porsche 911 de 1965 con distancia entre ejes corta, pintado en plata y oro con una franja azul y roja. El vehículo es considerado uno de los primeros ejemplares importados por el histórico concesionario y equipo de carreras Brumos Porsche de Florida.
La subasta también incluirá un Porsche 911 S de 1967 modificado bajo el estilo "Outlaw", con adhesivos de competición, llantas Fifteen52 y un capó rojo en contraste. A ello se suman modelos más modernos como un Porsche 911 Turbo de 1976 —el primer año en que la marca ofreció esta versión con inducción forzada en Estados Unidos— y un 911 GT2 de 2002.
La colección no se limita únicamente a los modelos clásicos refrigerados por aire. También se ofrecerá un Porsche GT3 de la generación 996 del año 2004 y varios deportivos con motor delantero de la era transaxle de la marca, entre ellos ejemplares de las series 928, 924, 944 y 968.
Para los entusiastas de los proyectos de restauración, el catálogo incluye además un Porsche 912 de 1965 incompleto y un “Urban Outlaw Starter Kit” basado en un 911 de 1968. Este último lote incorpora una carrocería completa de 911 L coupé, un motor bóxer de seis cilindros y 2,0 litros, una caja de cambios manual de cinco velocidades y numerosas piezas adicionales.
A pesar de la magnitud de la venta, Walker aclaró que no planea abandonar el mundo Porsche. En declaraciones recogidas por RM Sotheby’s explicó que se trata más bien de una reorganización personal. "Llegué a un punto en el que esta afición había llegado a definir quién soy. Siento como si estuviera mudando de piel, como una especie de renacimiento", afirmó.
El coleccionista detalló además que, aunque venderá 18 automóviles en esta subasta, conservará otros 13 en su garaje personal, por lo que su vínculo con la icónica marca alemana seguirá intacto.