El fabricante chino BYD lleva adelante una potente campaña para expandirse en los principales mercados a nivel global y ahora vuelve a poner su foco en Norteamérica, con Canadá como una posible puerta de entrada clave para su desembarco en la región.
La idea toma fuerza tras la reciente reducción de aranceles que aplicó Canadá a los vehículos eléctricos chinos, lo que reabre un escenario que la compañía había descartado hace apenas un año.
A comienzos de 2025, el gobierno canadiense anunció una baja en los aranceles a este tipo de vehículos, pasando del 100% al 6,1%, aunque con un límite inicial de 49.000 unidades anuales. Esta cuota aumentará progresivamente hasta cerca de 70.000 unidades en un plazo de cinco años, lo que facilita el ingreso de marcas como BYD al mercado local.
La firma asiática ya había mostrado interés en ingresar a Canadá, pero sus planes quedaron en pausa a fines de 2024 tras el anuncio de los altos aranceles durante la administración del entonces primer ministro Justin Trudeau. Ahora, el nuevo escenario vuelve a abrir oportunidades.
En este contexto, la vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, señaló recientemente que el desembarco en Canadá está nuevamente sobre la mesa. Incluso, la compañía evalúa instalar una planta de producción en ese país como parte de su estrategia de crecimiento internacional.
Aún no está definido el modelo de entrada al mercado. Las autoridades canadienses han promovido asociaciones entre fabricantes extranjeros y empresas locales, pero desde BYD han manifestado reparos frente a esta fórmula, al considerar que una empresa conjunta no necesariamente se ajusta a sus planes.
Más allá de la forma que adopte su llegada, establecer operaciones en Canadá podría ofrecer a la compañía una base productiva en Norteamérica. Esto no solo le permitiría abastecer al mercado local, sino también abrir una vía indirecta hacia Estados Unidos, uno de los mercados más relevantes a nivel global.
Como parte de esta estrategia, BYD también analiza la posibilidad de adquirir un fabricante tradicional. Según declaraciones de Stella Li a Bloomberg, la empresa está abierta a evaluar distintas oportunidades y activos disponibles en el mercado.
Este tipo de movimientos no es nuevo en la industria. El grupo Geely logró expandir su presencia global tras adquirir a Volvo, mientras que SAIC Motor revitalizó la marca MG con un enfoque en vehículos eléctricos.
En paralelo, otras automotrices chinas como Geely y Chery también han mostrado interés en ingresar al mercado canadiense, aunque sin confirmar aún planes concretos de producción local.
De concretarse, el avance de BYD en Canadá marcaría un nuevo paso en la expansión global de los fabricantes chinos, que buscan consolidar su presencia en mercados estratégicos más allá de Asia.