La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos anunció que realizará una investigación, aún más exhaustiva que las conocidas hasta ahora, sobre el sistema de conducción parcialmente automatizado de Tesla, llamado Full-Self Driving (FSD).
La indagatoria, añadió el organismo, se abrió ante una seguidilla de accidentes que apuntan a posibles fallos en la capacidad de la tecnología para gestionar condiciones de conducción con visibilidad reducida.
Un análisis de los incidentes suscitó la preocupación de que el sistema no detecte ni avise a los conductores de forma adecuada cuando la visibilidad de las cámaras del vehículo se ve reducida, según ha publicado la autoridad reguladora de seguridad vial de Estados Unidos.
Según una publicación de Bloomberg News, esta medida podría servir de base para que la NHTSA solicite "una retirada del mercado" de esta tecnología, la cual es una de las premisas clave dentro del futuro de Tesla en torno a la conducción autónoma y las operaciones de robotaxis.
El nuevo memorándum de la NHTSA identificó nueve accidentes relacionados con el sistema automatizado, frente a los cuatro que se habían registrado cuando comenzó a investigar en 2024.
En los incidentes revisados, el sistema FSD no detectó condiciones comunes de la carretera que mermaban su visibilidad ni emitió alertas cuando el rendimiento de la cámara se había deteriorado hasta inmediatamente antes de que se produjera el accidente.
El Full Self-Driving supervisado está disponible en Australia, Canadá, China, México, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Sin embargo, no está homologado para mercados como los de Europa, los que podrían recibir esta tecnología recién a finales de este año o principios de 2027.