Reducir la velocidad permitida en carreteras y autopistas podría convertirse en una de las primeras medidas para enfrentar una eventual crisis de combustible a nivel global. Así lo plantean organismos internacionales ante el riesgo de interrupciones en el suministro de petróleo.
El escenario se ha tensionado debido al conflicto en Medio Oriente, particularmente por los problemas en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético. Esto ha elevado la preocupación por una posible escasez y un alza sostenida en los precios del crudo a nivel global.
Frente a este panorama, publica Carscoops.com, la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha sugerido a los gobiernos aplicar planes de contingencia que incluyan la reducción de los límites de velocidad en carreteras. La medida podría implicar disminuciones de hasta 16 km/h en autopistas, con el objetivo de reducir el consumo de combustible de forma inmediata.
La lógica es simple: a menor velocidad, menor gasto de gasolina. Por ello, esta acción se considera una herramienta rápida y efectiva para disminuir la demanda en toda la red vial, especialmente en momentos de alta presión sobre el suministro.
Otras acciones: Compartir el auto
Además, la AIE propone fomentar el uso compartido de vehículos, fortalecer el transporte público y desincentivar los viajes innecesarios, incluyendo los desplazamientos en avión. Estas medidas ya fueron aplicadas en contextos excepcionales como la pandemia de Covid-19.
En algunos países, como el Reino Unido, las autoridades ya evalúan estrategias para reducir el consumo energético en el transporte. Entre ellas, priorizar el abastecimiento de combustible para servicios esenciales y limitar la compra para conductores particulares en caso de emergencia.
También se contempla el uso de señalización electrónica para ajustar los límites de velocidad en tiempo real, lo que permitiría implementar estos cambios de manera rápida y flexible según las condiciones del mercado.
Pese a las advertencias, las autoridades insisten en que no hay que alarmarse. Expertos recomiendan mantener hábitos normales de carga de combustible y evitar compras compulsivas, ya que esto podría agravar la situación.
Eso sí, más allá de una crisis, los especialistas coinciden en que adoptar una conducción eficiente —como reducir la velocidad y evitar aceleraciones bruscas— no solo ayuda a ahorrar combustible, sino también a disminuir costos y emisiones contaminantes.