Una fábrica de Tesla en Shanghái, China, dejará de lado paulatinamente la producción de vehículos eléctricos para avanzar en la solución de los actuales desafíos que implica la producción en masa de los robots humanoides de la compañía, según informó un directivo de la firma, mientras el gigante estadounidense de los vehículos eléctricos vira hacia la robótica.
Wang Hao, vicepresidente de Tesla, comentó este martes que las instalaciones de Shanghái, al igual que otras fábricas de la automotriz, se sumarán a este proceso cuando ya se entre de lleno a la era de los robots.
El directivo, quien también es presidente de Tesla China, explicó a los periodistas durante una visita organizada a una de sus fábricas en Shanghái que el director general de la compañía, el empresario Elon Musk, señaló en una ocasión que producir a gran escala es un desafío crucial en la fabricación de robots humanoides.
Wang expresó que considera que el brazo manufacturero de Shanghái “es una llave de oro para resolver este desafío”, pero no precisó cómo la operación respaldará el negocio de robótica de la empresa.
Musk ha instado a los inversionistas a centrarse menos en las ventas de autos y más en lo que él considera un prometedor futuro de inteligencia artificial, con robotaxis que transporten a millones en autos sin conductores, o incluso sin volantes, y robots que rieguen plantas y cuiden a padres ancianos.
Musk subrayó antes ese giro al anunciar que Tesla había decidido poner fin a la producción de dos modelos de autos más antiguos, S y X, en el segundo trimestre y convertir una fábrica en Fremont, California, para producir en su lugar sus robots Optimus.
El grupo de investigación y asesoría tecnológica Omdia, con sede en Londres, indicó que Tesla distribuyó menos de 500 robots inteligentes y de propósito general en 2025. Aun así, la empresa está entre los proveedores que exhibieron avances líderes en la industria en capacidades de IA, señaló el informe.
Tesla ingresó al mercado de China continental en 2013 y la fábrica de la que habló Wang entregó los primeros vehículos de la compañía fabricados en China a finales de 2019. La planta entregó 851.000 vehículos eléctricos en 2025, lo que supuso más de la mitad de las entregas globales totales de Tesla ese año.
Una fábrica aparte comenzó la producción en Shanghái en 2025, lo que marcó el lanzamiento por parte de la firma de la fabricación comercial de almacenamiento de energía en China.