El fabricante Aston Martin dio un paso más allá en los límites de la ingeniería automotriz al desarrollar un prototipo que representa lo más cercano a un monoplaza de Fórmula 1 sin restricciones reglamentarias.
Se trata de un proyecto único, creado por encargo de un millonario estadounidense, que busca explorar hasta dónde puede llegar el rendimiento de estos vehículos sin las limitaciones técnicas de la competición.
El vehículo fue visto recientemente en la pista del circuito de Silverstone, donde llamó la atención por su apariencia radical y su sonido, evocando a los monoplazas de otra época.
Como era de suponer, su presencia no pasó desapercibida y rápidamente se filtraron imágenes y detalles, pese a que inicialmente el proyecto se mantenía en secreto.
A simple vista, el modelo combina elementos propios de un Fórmula 1 con rasgos de hypercar, dando como resultado una máquina extrema, con el piloto en posición descubierta, grandes alerones y soluciones aerodinámicas avanzadas.
Según los antecedentes disponibles, indica una nota de motorpasion.com, este prototipo habría sido encargado por el empresario Ken Griffin, con el objetivo de crear el auto más rápido posible en circuito. De hecho, estimaciones apuntan a que podría ser hasta 10 segundos más rápido por vuelta que un Fórmula 1 actual, una diferencia considerable en términos de rendimiento.
En su concepción, el modelo prescinde prácticamente de cualquier limitación normativa, aunque mantiene ciertos elementos de seguridad como el halo. También incorpora ruedas carenadas y una aerodinámica extrema, con un diseño que prioriza la carga y la eficiencia en pista por sobre cualquier otro factor.
En el apartado mecánico, se especula que utiliza un motor V12 derivado del hiperdeportivo Aston Martin Valkyrie, desarrollado con tecnología cercana a la Fórmula 1. Este tipo de propulsor, conocido por su alto régimen de giro y potencia, refuerza la idea de que el objetivo del proyecto no es otro que romper récords en circuito.