Aunque los vehículos modernos son más seguros que nunca, las mujeres siguen enfrentando un riesgo significativamente mayor de sufrir lesiones en caso de accidente. Al menos así lo concluye una reciente investigación realizada por la Universidad Tecnológica de Graz, en Austria.
El estudio determinó que las mujeres tienen hasta un 60% más de probabilidades de resultar lesionadas en un siniestro vial que los hombres, incluso cuando los impactos ocurren a velocidades relativamente bajas.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron datos de accidentes de tránsito registrados en Austria entre 2012 y 2024. Además, reconstruyeron colisiones reales mediante pruebas de choque y modelos humanos virtuales.
Los resultados mostraron que las mujeres presentan un mayor riesgo de sufrir lesiones graves en el tórax, la columna vertebral, los brazos y las piernas. El problema se vuelve aún más pronunciado en el caso de las mujeres de mayor edad.
Según los investigadores, una de las principales explicaciones radica en la forma en que históricamente se han diseñado y evaluado los sistemas de seguridad de los vehículos.
Durante décadas, las pruebas de choque se basaron principalmente en maniquíes que representan al hombre promedio. Incluso los denominados maniquíes femeninos suelen ser versiones reducidas de los modelos masculinos, sin considerar adecuadamente las diferencias anatómicas entre ambos sexos.
De acuerdo con el estudio, el maniquí femenino utilizado tradicionalmente en la industria representa a una mujer de tamaño muy reducido, al punto que cerca del 95% de las mujeres reales son más grandes que ese modelo de referencia.
Los especialistas advierten que las mujeres no son simplemente hombres de menor estatura. Existen diferencias importantes en la estructura de la pelvis, la forma del tórax, la geometría de los hombros y el comportamiento de la columna vertebral durante una colisión.
Todos estos factores influyen en cómo actúan los cinturones de seguridad, los airbags y otros sistemas de protección cuando ocurre un accidente.
Ante esta realidad, algunos cambios comienzan a implementarse. En Estados Unidos fue presentado recientemente el maniquí de pruebas de choque THOR-05F, desarrollado específicamente para representar de manera más realista la anatomía femenina.
Este nuevo modelo incorpora sensores avanzados y una biomecánica más precisa para evaluar cómo responde el cuerpo de una mujer durante una colisión y contribuir al desarrollo de vehículos más seguros.
La investigación también identificó otro factor relevante: la posición que ocupan las personas dentro del vehículo.
Los pasajeros del asiento delantero suelen viajar más reclinados o alejados del tablero que los conductores, lo que puede disminuir la eficacia de los airbags y cinturones de seguridad. Como las mujeres ocupan con mayor frecuencia el asiento del acompañante, su exposición a estos riesgos también aumenta.
Paralelamente, algunos fabricantes ya están desarrollando sistemas de protección más avanzados. Uno de ellos es el cinturón de seguridad multiadaptativo incorporado en el nuevo Volvo EX60.
Esta tecnología es capaz de analizar en tiempo real variables como el tamaño, la postura y la posición del ocupante, además de la gravedad del impacto. Con esa información ajusta la fuerza de sujeción del cinturón para mejorar la protección de cada persona.
Los investigadores sostienen que avances como estos, junto con pruebas de choque más representativas de la población real, podrían ayudar a reducir las diferencias observadas y mejorar la seguridad de todos los ocupantes, independientemente de su sexo o características físicas.