El fabricante japonés de motocicletas Kawasaki ha demostrado en los últimos años que sus ambiciones van mucho más allá de los vehículos de dos ruedas, explorando áreas como la robótica, los vehículos autónomos y los drones de transporte. No obstante, uno de sus proyectos más llamativos es el Corleo, un innovador robot cuadrúpedo concebido como un vehículo personal todoterreno del futuro.
Presentado oficialmente durante la Expo Universal de Osaka 2025, el Corleo sorprendió por su diseño, que combina elementos de una motocicleta, un caballo mecánico y un robot avanzado.
La propuesta fue concebida como una visión de la movilidad personal para el año 2050 y busca ofrecer una alternativa para desplazarse por terrenos donde las ruedas tradicionales presentan limitaciones.
En ese contexto, ahora se conoció que el proyecto acaba de recibir un importante impulso luego de que Kawasaki Heavy Industries anunciara la creación de un centro de desarrollo en Silicon Valley.
La iniciativa contempla la colaboración con empresas tecnológicas como Nvidia, Microsoft, Fujitsu y Analog Devices para acelerar el desarrollo de nuevas soluciones de robótica e inteligencia artificial aplicadas al vehículo.
Uno de los aspectos más distintivos del Corleo es su sistema de desplazamiento. En lugar de ruedas, utiliza cuatro patas robóticas articuladas capaces de adaptarse a superficies irregulares como roca, grava, pasto o senderos accidentados. Cada extremidad incorpora una especie de pezuña de goma diseñada para mejorar la adherencia y absorber las irregularidades del terreno.
La experiencia de conducción también rompe con los esquemas tradicionales, ya que el vehículo no se controla mediante acelerador o freno convencional, sino que interpreta los movimientos corporales del usuario.
En líneas generales, los cambios de peso realizados por el conductor son detectados por sensores ubicados en los estribos y el manillar, permitiendo dirigir el vehículo de forma similar a la interacción entre un jinete y un caballo.
Kawasaki asegura que diversos sistemas electrónicos ayudan a mantener el equilibrio y la estabilidad, incluso en condiciones complejas. Además, el sistema de suspensión permite que las patas traseras y delanteras se muevan de manera independiente para absorber impactos y mejorar el confort durante la marcha.
Otra de las características innovadoras del proyecto es su sistema de propulsión basado en hidrógeno. Corleo incorpora un motor de 150 centímetros cúbicos encargado de generar electricidad para alimentar los sistemas instalados en cada una de sus patas, mientras que el combustible se almacena en un cartucho ubicado en la parte posterior del vehículo.
El prototipo también cuenta con un avanzado sistema de navegación digital que entrega información en tiempo real sobre la ruta, el nivel de hidrógeno disponible, el centro de gravedad y las condiciones del terreno. Durante la conducción nocturna, incluso puede proyectar señales luminosas sobre el suelo para guiar el recorrido.
Aunque inicialmente fue visto como un simple ejercicio de diseño futurista, Kawasaki confirmó a finales de 2025 que inició oficialmente su desarrollo con miras a una futura comercialización. Para ello, la empresa creó una división específica denominada SAFE ADVENTURE Business Development Team.
Los planes de la compañía contemplan utilizar versiones funcionales de Corleo durante la Expo 2030 de Riad, en Arabia Saudita. Si el desarrollo avanza según lo previsto, Kawasaki estima que este singular vehículo podría llegar al mercado alrededor de 2035, aunque todavía no existen especificaciones definitivas sobre autonomía, velocidad máxima o capacidad de carga.