Hace algunos años, las camionetas pick-up se asociaban casi por completo a una herramienta trabajo. Eran vehículos de carga y remolque pensados para enfrentar terrenos complejos y, por eso mismo, se encasillaban en un segmento “más rudo”.
Sin embargo, desde hace un tiempo a la fecha las pick-up han experimentado una profunda transformación. Pasaron de ser un simple aliado para el mundo laboral, a convertirse en vehículos capaces de responder a diferentes necesidades como actividades recreativas o hasta vehículo familiar.
Esa evolución del mercado ha impulsado a los fabricantes a desarrollar modelos cada vez más versátiles, donde la capacidad de carga ya no es el único factor. La eficiencia, la tecnología, la seguridad y el confort se han convertido en características igual de importantes para los usuarios.
En ese contexto, Mazda presentó una renovada BT-50, una actualización que busca responder precisamente a esas nuevas exigencias. Y lo hace en un momento especial, ya que este 2026 la camioneta celebra dos décadas de presencia en Chile, período en el que ha superado las 36 mil unidades comercializadas y se ha consolidado como una de las alternativas más reconocidas dentro de su categoría.
Eficiencia sin sacrificar desempeño
Uno de los principales cambios de la nueva Mazda BT-50 está bajo el capó. La camioneta incorpora un nuevo motor turbodiésel de 2.2 litros que entrega 160 caballos de fuerza y 400 Nm de torque, cifras que le permiten mantener un desempeño sólido tanto en ciudad como en terrenos más exigentes.
Pero la principal novedad está relacionada con la sustentabilidad. El propulsor cumple con la exigente normativa Euro 6e gracias a la incorporación de un sistema de reducción catalítica selectiva (SCR) que utiliza AdBlue, tecnología que permite reducir significativamente las emisiones contaminantes.
Según la marca, esta nueva configuración disminuye en un 94,5% las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) en comparación con la generación anterior, manteniendo cifras de consumo combinadas que alcanzan hasta 10,8 km/l en las versiones manuales y hasta 10,7 km/l en las variantes automáticas.
A ello se suma el sistema i-Stop, que detiene automáticamente el motor cuando el vehículo permanece inmóvil y lo vuelve a encender al reanudar la marcha, contribuyendo a optimizar el consumo de combustible en desplazamientos urbanos.
Más refinamiento al volante
La actualización también trae novedades importantes en materia de conducción. Entre ellas destaca la incorporación de una nueva transmisión automática de ocho velocidades, que reemplaza a la anterior caja de seis marchas.
El objetivo es mejorar la entrega de potencia, optimizar la eficiencia y ofrecer una experiencia más suave y confortable, especialmente en viajes largos o trayectos que combinan ciudad y carretera.
Las versiones con transmisión manual, en tanto, mantienen una caja de seis velocidades que también fue revisada para ofrecer una respuesta más precisa y eficiente.
Toda la gama conserva el sistema de tracción 4x4, una característica que sigue siendo clave para quienes necesitan desenvolverse con seguridad en condiciones de baja adherencia o fuera del asfalto.
Preparada para trabajar y para mucho más
Aunque la eficiencia y la tecnología han ganado protagonismo, la capacidad de trabajo sigue siendo uno de los pilares de cualquier camioneta. En ese ámbito, la BT-50 mantiene credenciales competitivas.
Las versiones automáticas ofrecen una capacidad de carga útil de hasta 1.095 kilos, mientras que las manuales alcanzan hasta 1.125 kilos, características que le permiten responder a las necesidades de distintos sectores productivos.
Con respecto a sus dimensiones, el vehículo luce 5,28 metros de largo, una distancia entre ejes de 3,12 metros y un despeje al suelo de hasta 240 milímetros. De esta forma, la camioneta combina espacio interior para cinco ocupantes de manera cómoda.
Tecnología y seguridad como protagonistas
La transformación que ha vivido el segmento también queda reflejada en el habitáculo. La BT-50 apuesta por un diseño funcional y orientado al conductor, con controles físicos para las funciones principales y una disposición horizontal del tablero que favorece la ergonomía.
Desde las versiones de entrada incorpora seis airbags, climatizador bizona, pantalla táctil compatible con Apple CarPlay y Android Auto, conectividad WiFi y Bluetooth, control crucero y sensores de estacionamiento.
Las versiones más equipadas agregan sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), entre ellos frenado autónomo de emergencia, control crucero adaptativo, monitor de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero y advertencia de salida de carril.
Con esta renovación, Mazda BT-50 busca reafirmar una tendencia cada vez más evidente en el mercado que apunta a que las camionetas ya no son solo herramientas de trabajo. Son vehículos pensados para acompañar distintos estilos de vida, integrando capacidad, eficiencia y tecnología en una misma propuesta.