La firma italiana Ferrari puso su atención sobre un nuevo SUV eléctrico desarrollado por el Grupo Chery. El motivo no es únicamente el parecido estético que presenta con el exclusivo Purosangue, sino también las declaraciones realizadas por ejecutivos de la marca china sobre el origen de su diseño.
La controversia, informa AutoBild.es, gira en torno al nuevo Luxeed RX, un modelo que será comercializado por la marca Luxeed, creada por Chery en colaboración con Huawei dentro de la alianza Harmony Intelligent Mobility Alliance (HIMA).
Según medios especializados chinos, Zhao Changjiang, director ejecutivo y vicepresidente de Luxeed, afirmó que el vehículo fue diseñado por un profesional recientemente incorporado a la compañía y que anteriormente habría ocupado el cargo de diseñador jefe en Ferrari.
La declaración no pasó inadvertida en Maranello. La respuesta llegó rápidamente desde la oficina de comunicación de Ferrari en China, que solicitó públicamente que se revelara la identidad de dicho diseñador, subrayando además que la marca italiana no ha perdido a quien actualmente ocupa ese puesto.
Hasta ahora, ni Luxeed ni Chery han entregado más antecedentes sobre la identidad del profesional mencionado, por lo que el debate continúa abierto.
Más allá de la polémica, el diseño del RX ha llamado la atención por su evidente parecido con el Ferrari Purosangue. El modelo chino exhibe una silueta deportiva, un largo capó delantero, pasos de rueda marcados y una carrocería que también recuerda en algunos aspectos al Xiaomi YU7.
El SUV eléctrico mide 5,02 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,58 metros de alto, con una distancia entre ejes de tres metros. Esto lo convierte en un vehículo ligeramente más largo que el Purosangue, aunque el modelo italiano mantiene mayores dimensiones en anchura, altura y distancia entre ejes.
Las imágenes difundidas por las autoridades chinas también revelan una amplia oferta de personalización, con distintos diseños de llantas y pinzas de freno en varios colores.
En el apartado mecánico, el RX estará disponible con una versión de acceso equipada con un motor eléctrico trasero de 372 caballos de fuerza. También se ofrecerá una variante de doble motor que desarrollará 586 caballos y alcanzará una velocidad máxima de 251 km/h.
Por ahora, la marca no ha revelado la capacidad de las baterías ni la autonomía del vehículo. Sin embargo, se sabe que utilizará baterías NMC suministradas por los fabricantes chinos CATL y CALB, dependiendo de la versión elegida.
Mientras se esperan más detalles sobre el modelo y una eventual respuesta de Chery a las exigencias de Ferrari, el Luxeed RX ya ha conseguido atraer la atención internacional gracias a una combinación de diseño polémico, altas prestaciones y el creciente protagonismo de los fabricantes chinos en el mercado automotriz mundial.