El asfalto en las grandes ciudades es considerado uno de los principales factores que contribuyen al aumento de las temperaturas en las urbes. Este fenómeno es conocido como isla de calor y ocurre cuando en las metrópolis se registran temperaturas superiores a las áreas rurales o naturales que las rodean.
En ese contexto, un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT), estableció que los pavimentos convencionales reflejan sólo entre el 5% y el 10% de la radiación que reciben y pueden absorber hasta el 95%. Esto se debe a que estas carpetas tienen una muy baja capacidad para reflejar la radiación solar.
Para contrarrestar este fenómeno en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, se han desarrollado pruebas con pavimentos a los que se le aplicó una capa de CoolSeal, un revestimiento de color gris claro diseñado para reflejar una mayor cantidad de radiación solar.
Los primeros resultados obtenidos con esta carpeta, publica periodismodelmotor.com, mostraron una reducción de la temperatura del pavimento. Mientras el asfalto negro alcanzaba unos 42 o 43 °C, las superficies tratadas se situaban en torno a los 36 °C.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos también recoge resultados similares en otros proyectos con carreteras reflectantes. El estudio del MIT estima, además, que pavimentos con mayor capacidad de reflexión podrían reducir las temperaturas máximas de verano hasta 1,7 °C en ciudades como Boston y 2,1 °C en Phoenix.
No obstante, en el estudio se indica que enfriar el pavimento no significa necesariamente reducir el calor que sienten las personas. Al reflejar más radiación, parte de esa energía puede dirigirse hacia las aceras, fachadas o directamente hacia los peatones, quienes pueden sentir un aumento de la temperatura.
Por esta razón, el revestimiento no resulta conveniente para todas las calles. En vías estrechas, donde existen edificios cercanos y poca exposición directa al sol, la radiación reflejada podría dirigirse hacia las fachadas y aumentar la necesidad de refrigeración.
En cambio, su aplicación puede tener mayor sentido en grandes avenidas o estacionamientos, donde las condiciones permiten aprovechar mejor sus propiedades reflectantes.