El gigante chino BYD busca seguir ganando terreno en la industria automotriz mundial y uno de sus principales objetivos es competir directamente con fabricantes como Tesla. En ese contexto, Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de la compañía, fue tajante al momento de comparar ambas marcas.
"Hacemos todo mejor", dijo la ejecutiva al ser consultada por AutoBild.es sobre ambas compañías y agregó que "con BYD ves que todo lo que logramos no es solo hablar de más, simplemente cumplimos".
En esa línea, Li destacó los avances de BYD en conducción autónoma e inteligencia artificial y explicó que la compañía prepara la expansión de sus sistemas inteligentes a otros mercados y anunció que desde el próximo año enviará ingenieros de I+D a Europa para estudiar las condiciones de las carreteras y las regulaciones locales a fin de llevar su tecnología.
La ejecutiva señaló que la intención es comenzar a introducir sus automóviles inteligentes en distintos países durante 2027 y ampliar la oferta de modelos en 2028. Además, BYD incorporará desde fábrica el hardware necesario para estas funciones, que posteriormente podrán activarse mediante actualizaciones OTA una vez que el software sea aprobado.
La apuesta tecnológica también incluye el chip Xuanji A3, un procesador de 4 nanómetros desarrollado para soportar de forma nativa los niveles 3 y 4 de conducción autónoma. La compañía busca que estas tecnologías funcionen de manera sencilla para el usuario, sin que este tenga que comprender su complejidad.
En materia de baterías, Li confirmó que la nueva Blade Battery, que promete hasta 1.000 kilómetros de autonomía y una carga completa en nueve minutos, comenzará a utilizarse en modelos premium de Denza y Yangwang antes de extenderse progresivamente a otros vehículos de BYD.
Otro de los puntos destacados por la ejecutiva es la integración vertical de la compañía. BYD produce internamente cerca del 70% de sus componentes y cuenta con una capacidad de producción que, según ella, puede aumentar entre uno y 1,5 millones de vehículos al año.
En Europa, la firma ya comenzó a producir en su planta de Hungría y se encuentra aumentando su ritmo de fabricación. Li además aseguró que BYD está abierta a buscar o financiar nuevas instalaciones, incluyendo fábricas ya existentes.
La compañía también busca diferenciarse mediante funciones que integran inteligencia artificial al uso cotidiano del automóvil, desde el estacionamiento autónomo hasta asistentes de voz capaces de interactuar con aplicaciones.
Finalmente, al ser consultada sobre la calidad de sus vehículos frente a las marcas europeas, Li volvió a elevar la apuesta: "Creo que somos mejores. Mejores en diseño, mejores en calidad, mejores en tecnología".