La relación entre la industria automotriz y el mundo militar ha dado origen a algunos de los todoterreno más reconocidos de la historia. La necesidad de contar con vehículos resistentes, duraderos y capaces de enfrentar ambientes complejos llevó a distintos fabricantes a desarrollar modelos que, con el paso del tiempo, terminaron conquistando el mundo civil.
Uno de los casos más emblemáticos es el Jeep Willys MB. Desarrollado para el Ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo una producción de 361.339 unidades entre 1941 y 1945. Tras el conflicto, Willys-Overland creó el CJ-2A, una versión civil lanzada en 1945 y orientada especialmente al trabajo agrícola. Décadas después, el Jeep Wrangler mantiene parte de esa herencia.
Otro modelo nacido de un proyecto militar es el Mercedes-Benz Clase G. Su desarrollo comenzó a principios de los años 70 a partir de un requerimiento para fabricar un todoterreno militar. Aunque el pedido inicial de 20.000 unidades realizado por Irán quedó cancelado tras la Revolución Islámica de 1979, Mercedes decidió llevar el vehículo al mercado civil. El modelo conserva elementos de su concepción original, como el chasis de largueros y travesaños y la caja de transferencia con reductora.
También destaca el Lamborghini LM002, cuyo origen se encuentra en el proyecto Cheetah, desarrollado a fines de los años 70 para convertirse en un vehículo militar estadounidense. El proyecto no prosperó y el contrato terminó en manos de AM General con el Humvee. Lamborghini rediseñó posteriormente el concepto y lanzó el LM002 en 1986, equipado con un motor V12 de 5,2 litros tomado del Countach. Solo se fabricaron 301 unidades.
La historia del Hummer siguió el camino inverso. El HMMWV, conocido como Humvee, fue desarrollado por AM General para reemplazar a los antiguos Jeep militares y comenzó a producirse en 1985. Su aparición durante la Guerra del Golfo despertó el interés del público, impulsado además por Arnold Schwarzenegger. En 1992 llegó el primer Hummer civil, posteriormente denominado H1, del que se fabricaron 11.818 unidades hasta 2006.
Finalmente está el Toyota Land Cruiser, cuyo antecesor, el Toyota BJ, fue desarrollado en 1951 a partir de requerimientos de las fuerzas estadounidenses y japonesas durante la Guerra de Corea. Tras no ser seleccionado por la Reserva de la Policía Japonesa, Toyota orientó el modelo hacia clientes civiles y adoptó el nombre Land Cruiser en 1954.
Desde entonces, el modelo se transformó en uno de los todoterreno más reconocidos del mundo. Para 2019, Toyota había superado los 10 millones de unidades vendidas globalmente, demostrando cómo una solución concebida para terrenos de guerra terminó convirtiéndose en un vehículo de uso cotidiano.