El reconocido Defender vuelve a mostrar una faceta muy diferente a la de un SUV convencional, ya que Land Rover presentó en Reino Unido tres versiones militares desarrolladas sobre la base del actual modelo, con las que busca participar en la licitación de Vehículos de Movilidad Ligera del Ministerio de Defensa británico y ofrecer sus productos a distintas organizaciones de defensa de la OTAN.
Los modelos, publica Carscoops.com, forman parte de la nueva familia Defender Wolf Series II y utilizan la misma arquitectura D7x y estructura monocasco de los Defender destinados al uso civil. Sin embargo, las modificaciones realizadas para adaptarlos a operaciones militares cambian radicalmente su configuración.
Uno de los vehículos corresponde a un modelo militar táctico. Aunque conserva elementos reconocibles del Defender, como los faros, el capó y parte de los paneles delanteros, incorpora una carrocería específica para operaciones en terrenos complejos.
Entre sus características destaca un parabrisas desmontable y la ausencia de las puertas y ventanas laterales convencionales. En su lugar, cuenta con una cabina abierta capaz de transportar a cuatro soldados junto con su equipamiento.
Un Defender convertido en camioneta
Otra de las versiones presentadas llama especialmente la atención por su configuración de pickup. Si bien Land Rover ha desarrollado camionetas basadas en el Defender en distintas etapas de su historia, la actual generación, presentada en 2020, no había sido ofrecida hasta ahora con este tipo de carrocería.
La transformación mantiene prácticamente intacta la sección delantera del Defender, mientras que la parte posterior de la cabina da paso a una amplia plataforma de carga.
El modelo incorpora además laterales de acero y un soporte exterior para la rueda de repuesto, con una configuración pensada para transportar personal y equipamiento militar en condiciones exigentes.
El tercer vehículo corresponde a un utilitario especial. Los tres forman parte de la propuesta con la que JLR busca demostrar la versatilidad de la plataforma Defender para diferentes funciones militares.
“Su construcción monocasco D7x nos permite adaptar la plataforma a la amplia gama de funciones y requisitos operativos que exigen las organizaciones militares”, explicó Patrick McGillycuddy, director general de Defender, durante la presentación.
Más de 62.000 pruebas
Para desarrollar y validar estas versiones especiales, Land Rover asegura haber realizado más de 62.000 pruebas con los vehículos militares.
La compañía compite actualmente en la licitación de Vehículos de Movilidad Ligera del Ministerio de Defensa del Reino Unido. De concretarse el proyecto, la plataforma del Defender podría utilizarse como base para hasta nueve vehículos militares diferentes.
Entre las configuraciones contempladas aparecen el Vehículo de Movilidad Táctica (TMV), el Vehículo Utilitario (UV) y el Vehículo de Movilidad Táctica Monoplaza (M-TMV o Mono-TMV).
La gama también podría incluir un Vehículo de Uso General (GPV), un Vehículo de Mando y Control (C2V) y una Ambulancia de Campo de Batalla (BFA), ampliando considerablemente las posibilidades de uso de la plataforma más allá de las versiones civiles del Defender.