Tremenda polémica en el fútbol chileno. Everton derrotó 1-0 a la Unión Española este domingo con un gol muy cuestionado por los hispanos.
Tras una larga revisión en el VAR, el árbitro Cristian Garay cobró un discutible penal para los ruleteros. Juan Cuevas se hizo cargo de la ejecución, pero resbaló al momento de patear. El balón dio en el poste y hubo un bote sobre la línea. Dio la impresión que la pelota entró completamente, pero el juez no dijo nada y la jugada siguió.
Sebastián Sáez arremetió con todo, conectó y el palo le negó el gol. En medio del caos en el área, surgió Lautaro Pastrán, metió la cabeza y consiguió abrir la cuenta. Los jugadores de Unión de inmediato le fueron a reclamar al árbitro.
¿Por qué protestaban los futbolistas? Al parecer, le decían a Garay que Cuevas al perder el equilibrio le terminó pegando con los dos pies al balón en el penal. Las imágenes de la televisión parecen darle la razón a los hombres del conjunto de Independencia.
Según la FIFA, cuando un penal es pateado con los dos pies se debe sancionar tiro libre indirecto para el otro equipo.
Hubo una larga discusión en cancha. A Garay lo llamaron desde el VAR, miró la jugada varios minutos y finalmente validó el gol de Everton. En Unión estaban furiosos.
Tras el encuentro, el elenco hispano disparó en redes sociales: "Con un dudoso y polémico arbitraje en Viña caemos por la mínima frente a Everton. Increíbles cobros arbitrales nos impiden llevarnos un mejor resultado a Independencia".
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