Brahim Díaz y Luis Enrique.
Agencias/Emol
La final de la Copa Africana de Naciones fue épica y dramática. Cuando el duelo se iba, el árbitro cobró un penal muy polémico para el local Marruecos. Luego de que Senegal amenazara con abandonar la cancha, Brahim Díaz asumió la responsabilidad de patear la pena máxima. El jugador del Real Madrid quiso definir a lo "Panenka", pero el arquero Edouard Mendy atajó.
Hubo que ir a la prórroga y allí Senegal terminó ganando 1-0. Las imágenes de Brahim tras el pitazo final fueron desoladoras, la estrella marroquí estaba consternada, a duras penas podía contener las lágrimas. Tenía claro que pudo darle el título a su selección.
El hábil mediapunta ha recibido muchas críticas. Un día después de la final, se expresó en sus redes sociales. Publicó un sentido mensaje.
"Me duele el alma. Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado, a cada mensaje, a cada muestra de apoyo que me hizo sentir que no estaba solo. Luché con todo lo que tenía, con el corazón por encima de todo", afirmó.
"Fallé y asumo toda la responsabilidad y me disculpo de todo corazón", añadió.
Siguiendo en esa línea, expresó: "Me costará recuperarme, porque esta herida no cicatriza fácilmente, pero lo intentaré. No por mí, sino por todos los que creyeron en mí y por todos los que sufrieron conmigo. Seguiré adelante hasta que algún día pueda devolveros todo este amor y ser el orgullo para mi pueblo marroquí".
La defensa de Luis Enrique
El penal fallado por Brahim ha dado mucho de qué hablar en el mundo del fútbol. El técnico del Paris Saint Germain, Luis Enrique, comentó al episodio. Conoce bien al jugador, ya que lo convocó a la selección de España antes de que él se decidiera por Marruecos.
"Hoy hemos hablado de ese gol. Todo el mundo habla de Brahim. Pero me acuerdo de Zidane. Zidane que es el Dios futbolístico. Lo hizo en una final de un Mundial. Me acuerdo también de Sergio Ramos, que hizo un Panenka en un partido importante. Muchos jugadores hacen eso. Cuando marcas esos penales, todo el mundo aplaude y nadie dice nada. Y cuando lo fallas, hay muchas opiniones malas sobre un jugador. Es un jugador magnífico. Le conozco. Le llevé un partido para la selección", declaró.
"Es un jugador excepcional y una gran persona. Es injusto. Puedo comprender que es difícil aceptar eso. Es un deporte en el que hay que mostrar que puedes ganar y perder. No pasa nada. Si tu ganas y si pierdes no pasa nada. Lo más importante son los valores que puedes mostrar a los jóvenes", agregó.
Para cerrar, Luis Enrique dijo: "No es un asesino ni una mala persona. Hay que respetar. En este momento, es un momento de presión".