La selección italiana nuevamente se quedó fuera del Mundial. Este martes, no pudo ante Bosnia y Herzegovina en un duelo que se definió por penales.
Todo empezó bien para la "Azzurra". Moise Kean abrió la cuenta al cuarto de hora, pero en los minutos finales del primer tiempo se produjo un hecho clave. Alessandro Bastoni fue expulsado.
El elenco bosnio inclinó a la cancha y arrinconó a su adversario. Insistió e insistió hasta que los 79' lo empató con un tanto de Haris Tabakovic. Pero veinte minutos antes hubo una jugada que pudo cambiar la historia. Kean corrió solo hacia el arco rival y falló frente al portero. Tiró la pelota por arriba.
El encuentro se fue al alargue. El dueño de casa, con un hombre más, se veía mucho mejor y parecía que estaba cerca del gol. El equipo italiano, por el contrario, se replegó y aguantó lo mejor que pudo hasta llegar a los penales.
Edin Dzeko, el gran referente de Bosnia y Herzegovina, se lesionó en la última jugada de la prórroga y quedó descartado para la tanda.
Eso no desalentó a sus compañeros. El equipo balcánico no erró ningún tiro, mientras que en Italia fallaron Francesco Pio Esposito y Bryan Cristante.
Con el marcador 3-1, Esmir Bajraktarevic tuvo la responsabilidad de liquidar la serie. Gianluigi Donnarumma alcanzó a rozar la pelota, pero fue gol y Bosnia y Herzegovina se metió en la Copa del Mundo.
Tras el final del encuentro, el arquero Donnarumma se enojó, al parecer por los festejos de los bosnios, y el lesionado Dzeko, que llevaba un cabestrillo, tuvo que ir a calmarlo antes que la situación pasara a mayores.
Fracaso tremendo de Italia. La tetracampeona del mundo va a completar 16 años sin disputar un Mundial. El último que disputó fue el de Brasil 2014.
Mira el último penal, el enojo de Donnarumma y la jugada de Kean
(Crédito: ESPN)