Argentina llegó a Italia '90 con el rótulo de campeón del mundo, pero en su debut recibió un varapalo inesperado. Perdió con Camerún 1-0 en Milán.
El único gol del partido lo hizo François Omam-Biyik. Un balón cayó bombeado dentro del área, el delantero se elevó como si fuese una estrella de la NBA, le ganó en el salto a Roberto Sensini, pareció suspenderse en el aire por un momento y metió el cabezazo. La pelota se le escapó al arquero Nery Pumpido y acabó en el fondo del arco.
Fue una hazaña de los "Leones Indomables". Por primera vez ganaban un partido en una Copa del Mundo y lo hacían frente a los vigentes monarcas que tenían a Diego Maradona en cancha.
"Jugar el primer partido contra Argentina fue algo grande para nosotros porque sabíamos que íbamos a enfrentar al equipo más fuerte del grupo, campeón del mundo con el mejor jugador del mundo. Teníamos mucha información sobre los jugadores y pusimos todo para que las cosas nos salieran bien. Eso nos ayudó para seguir con confianza", afirmó Omam Biyik en diálogo con Doble Amarilla.
Cuando le preguntaron por el tremendo salto frente a los argentinos, reveló: "En cuanto al salto, participé en el salto de altura para mi escuela, pero la parte del remate de cabeza, nací con eso".
El delantero debutó como profesional en el Canon Yaoundé de su país en 1986 y sus buenas actuaciones le abrieron las puertas del fútbol europeo. Fichó por el Stade Lavallois de Francia y allí estuvo tres años.
Tras el Mundial de Italia, donde llegó hasta cuartos con Camerún, llamó la atención de clubes potentes y jugó para el Stade Rennais, el Cannes, el Olympique de Marsella y el RC Lens.
En 1994 dejó Francia, cruzó el Atlántico y se instaló en México. En el América dejó un recuerdo imborrable anotando 50 goles en un breve período de tiempo, incluso en 2005, cuando ya estaba retirado, las Águilas le hicieron un homenaje.
El América lo cedió al Atlético Yucatán, una cesión que no duró mucho. Volvió a Europa para jugar en la Sampdoria, regresó a México de la mano del Puebla y en el Châteauroux el año 2000 le puso punto final a su carrera.
Su participación con la selección nacional no se circunscribe solo al Mundial de Italia. También jugó el de 1994 y en 1998, siendo ya el capitán, jugó contra Chile por la fase de grupos.
No fue la única vez que se midió con la "Roja", ya que formó parte del equipo que se consagró campeón olímpico en Sídney 2000 luego de batir a Chile en una angustiosa semifinal. Esa presea dorada es uno de sus grandes logros con Camerún, pero no el único. Conquistó, además, la Copa Africana de Naciones en 1988.
Cuando dejó de jugar, se instaló en Colima, México, y trabajó en escuelas de fútbol por un tiempo.
Su anhelo era ser entrenador y se preparó. Se le fueron abriendo nuevas posibilidades. En el Mundial de 2010 fue asistente y traductor del español Javier Clemente en la selección de Camerún.
En solitario, dirigió al Gomido FC de Togo y duró dos meses. Después pasó por el US Bitam de Gabón antes de retornar a la selección como ayudante técnico.
Revisa el gol de Omam-Biyik a Argentina