El entrenador de Brasil, Carlo Ancelotti, admitió este lunes que él y su equipo estaban ya pensando en la prórroga contra Japón hasta que Gabriel Martinelli marcó el gol de la victoria en el minuto 96, en los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
"Se puede marcar en el último minuto y también en la prórroga. Estábamos pensando en la prórroga, pero el equipo también estaba preparado para ella", admitió el técnico italiano en la rueda de prensa pospartido en el NRG Stadium de Houston (Texas, Estados Unidos).
Además, consultado por qué no ingresó Neymar en el partido, Ancelotti reveló que tenía contemplado el ingreso del astro durante el tiempo extra.
"Lo teníamos hablado. Si no empatábamos antes del minuto 60, lo iba a meter. Luego pensé en meterlo en la prórroga porque él está bien. Con él estaba todo claro", expresó.
Sobre el triunfo ante los nipones, declaró que "el grupo está fuerte y contento.Tenemos que seguir mejorando, trabajando. Descansar también es muy importante y a ver quién va a ser el próximo rival".
Además, el italiano destacó que el equipo "lo hizo muy bien en la segunda parte, creo que estaba convencido de que podíamos al menos empatar. Nadie pensaba que no podíamos marcar. Estaba confiado en el equipo, el sufrimiento es normal en estos partidos, no es nada nuevo en el fútbol moderno".
La emoción de Martinelli y el dolor en Japón
Autor del gol que decidió este lunes la agónica victoria 2-1 de Brasil sobre Japón en los dieciseisavos de final del Mundial, Gabriel Martinelli evidenció su emoción por marcar un tanto fundamental para los sudamericanos.
"No tengo palabras para describir la alegría que siento en mi corazón al ver a todo Brasil celebrando la clasificación, mi familia, mi madre, mi padre, mis amigos", festejó el atacante del Arsenal inglés.
"Estoy muy feliz por el partido de todo el equipo, que dio el máximo todo el juego", agregó en declaraciones a la transmisión oficial del partido.
En esa línea, indicó que "no hay cómo explicar lo que estoy sintiendo ahora. Sabía que iba a tener mi oportunidad hoy y gracias a Dios conseguí convertir el gol de la clasificación".
"El míster (Ancelotti) ha venido hablándome sobre que puedo ocupar ese lugar jugando por dentro. Entonces estoy feliz de estar en este equipo sin importar la posición", aseveró el futbolista de 25 años sobre la posición que ocupó como volante en este encuentro.
Mientras que el mediocampista Bruno Guimarães, asistente de Martinelli en el gol, resaltó que Brasil nunca bajó los brazos.
"Sufrimos hasta el final, pero todo salió bien. No nos rendimos nunca y eso es importante. Teníamos cinco finales por delante y ahora faltan cuatro. Hay que seguir así", dijo Guimarães a la cadena brasileña Globo.
La otra cara de la moneda está en Japón. El técnico Hajime Moriyasu, calificó este lunes de "desgarradora" e "increíblemente dolorosa" su eliminación del Mundial.
"Estábamos tan cerca de lograr algo verdaderamente especial y perder en los momentos finales es desgarrador. Pero más que nada, estoy orgulloso de cada uno de los jugadores. Lo dieron todo por Japón", dijo el DT.
Moriyasu destacó que sus futbolistas mostraron "coraje, disciplina y un carácter increíble" frente a "una de las naciones futbolísticas más grandes de la historia".
"El vestuario está lleno de emoción. Hay lágrimas porque estos jugadores se preocuparon profundamente. Soñaron con llevar a nuestro país aún más lejos, y perder ese sueño en los últimos momentos es algo difícil de aceptar. Les dije que deben tener la cabeza alta, un resultado no define a este grupo de jugadores, han inspirado a millones de personas", cerró.