España sigue en carrera en el Mundial 2026 y con tan solo 18 años su gran estrella sueña con levantar el título en Norteamérica.
"Estoy con muchas ganas de demostrar lo que soy, muy motivado e ilusionado", fueron las palabras más recientes del delantero del Barcelona de cara al duelo de cuartos de final de este viernes ante Bélgica.
Pero lo cierto es que el rostro sonriente que habitualmente acompaña al joven atacante también esconde algo de tristeza. Es un "dolor" que lo ha acompañado a lo largo de este Mundial.
Es cosa de ver quiénes han acompañado siempre la meteórica carrera de Yamal. Su madre, Sheila Ebana; su hermano pequeño, Keyne; y su padre Mounir Nasraoui. Los dos primeros lo siguen en Norteamérica. El tercero no.
Las distintas imágenes del círculo íntimo del delantero español
han exhibido la ausencia de Mounir Nasraoui, algo poco habitual. Su padre es uno de los constantes en cada escena importante de su carrera.
Solo por mencionar, lo acompañó a la última gala del Balón de Oro, en distintos partidos del Barcelona o en toda la campaña del título de la Eurocopa 2024. Tan cercano, como mediático y polémico.
"Hay una ausencia que ha llamado especialmente la atención desde el inicio de la competición. Acostumbrado a acompañar a su hijo en los encuentros, Mounir Nasraoui no ha viajado", relató el diario catalán Sport.
Pero lo cierto es que ahora Mounir Nasraoui no ha sido parte de la aventura en el Mundial. ¿La razón? No existe una versión oficial, pero sí se han destapado los motivos.
"Según personas de su entorno, el motivo de su ausencia está relacionado con un problema de salud con el que convive desde hace tiempo y que él mismo ha reconocido públicamente: la epilepsia", revela la prensa española.
Incluso, cuentan que el propio Mounir habló de ello en una conversación que mantuvo con un trabajador de la localidad en la que reside.
"No sé si podré ir para allá, como tengo el problema de la epilepsia...", le confesó, de acuerdo al diario El Espanyol, cuando le preguntó si viajaría para seguir el Mundial junto a su hijo. Y en ese mismo diálogo habría lanzado una potente frase: "Cambiaría todo el dinero que tengo por lograr curarme".
Más allá de no poder acudir al Mundial, la enfermedad que tendría el padre de Yamal lo estaría afectado en su vida personal. "Ahora, como tiene un problema de epilepsia, no puede trabajar. Casi ni coger el coche", relatan cercanos.
En medio de los avances de España en Norteamérica, el delantero habló de lo importante que es su familia. "Mi madre me tuvo con 16 años, que eso sí que es presión de verdad. Luego mi padre tuvo que ir a buscarse la vida, iba a coger cosas a la calle para poder traer comida a casa. Eso sí que es presión. Yo lo único que tengo que hacer es jugar y que los españoles estén contentos", declaró.
Mientras tanto, el círculo íntimo que arropa a Lamine en el torneo mundialista está compuesto por su madre, su hermano pequeño y su pareja actual, Inés García. Todos lo acompañan en su sueño de levantar la copa del mundo.