Inglaterra derrotó 2-1 a Noruega en un partido que se definió en el alargue y se instaló en la semifinal del Mundial.
Andreas Schjelderup abrió la cuenta en el primer tiempo, Jude Bellingham lo empató justo antes del descanso y nuevamente apareció Bellingham para sentenciar la victoria en la prórroga.
El primer gol de los "Three Lions" tuvo una polémica. Noruega le reclamó al árbitro Clément Turpin algo muy llamativo.
El arquero de los nórdicos, Ørjan Nyland, jugó largo desde el fondo buscando a los delanteros. Sin embargo, aparentemente, la pelota dio en el cable de la cámara que cuelga del techo en el Hard Rock Stadium y le cayó al inglés Elliot Anderson para iniciar la jugada de ataque que derivó en el tanto de Bellingham.
Entonces, Noruega protestó. Los futbolistas pensaban que el gol debía ser anulado al tocar el cable. Sin embargo, el árbitro no hizo caso.
La FIFA emitió un comunicado. Aclaró que el chip que tiene el balón no detectó el toque en el cable.
"Antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2 contra Noruega, el sensor en el Connected Ball no mostró ningún pico en el 'latido del balón' cuando estaba en el aire, y por lo tanto no hay evidencia de que el balón tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón", informó.
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