El boxeo está de luto. El ex púgil Prichard Colón falleció este jueves a los 33 años.
El estadounidense de origen puertorriqueño protagonizó una de las historias más tristes de este deporte. Su vida cambió para siempre el 17 de octubre de 2015.
Hasta ese entonces, Colón era considerado una gran promesa y el mencionado día subió al ring para medirse con el estadounidense Terrel Williams. Fue el último combate de su vida.
Durante la pelea, Williams le dio a Colón bastantes "golpes de conejo", impactos en la nuca que por su peligrosidad están prohibidos en el boxeo.
El árbitro Joe Cooper, pese a los reclamos, no protegió a Colón, quien fue derribado dos veces en el noveno round y luego fue descalificado por quitarse los guantes.
Ya en el camarín, Colón se comenzó a sentir mal. Al parecer, los "golpes de conejo" le provocaron un hematoma subdural.
Vomitó y perdió el conocimiento. Fue trasladado a un hospital y lo operaron de urgencia.
Estuvo 221 días en coma y sufrió lesiones cerebrales irreversibles. Quedó en estado vegetativo hasta que falleció en esta jornada.
"Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal. Ahora está en un mejor mundo. Gracias por tantos años de amor y oraciones", afirmó Richard Colón, el padre del boxeador.
En 2021 el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) decidió hacerle un homenaje al púgil y lo nombró campeón mundial honorario.
Tras conocerse la muerte del deportista, el CMB publicó en sus redes sociales: "Hoy, lloramos el fallecimiento de Prichard Colón. Un verdadero guerrero cuya fuerza, coraje y espíritu de lucha inspiraron a personas alrededor del mundo. La familia del WBC extiende sus más profundas condolencias a su madre, Nieves, su familia y seres queridos. Descansa en paz, Campeón".