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Del "superciclo" a la nueva fiebre: Los hitos desde el 2000 que tienen al cobre en máximos históricos

La libra de cobre pasó de cotizar en US$0,82 a inicios del siglo a superar los US$6,5 en los últimos días.

11 de Agosto de 2026 | 13:15 | Por Tomás Molina J., Emol.
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El Mercurio
El cobre vuelve a escribir su propia historia. Este martes la libra del metal rojo cotizó en torno a US$6,54 en la Bolsa de Metales de Londres (LME), apenas centavos por debajo del máximo histórico de US$6,55 marcado el jueves pasado, y a años luz de aquellos US$0,82 con los que arrancó el siglo.

Entre uno y otro número hay un cuarto de siglo de historia económica global, y ahí está, precisamente, el relato que explica por qué Chile mira hoy al cobre con una mezcla de euforia y cautela.

El primer gran salto tuvo entre sus principales catalizadores el ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC), en diciembre de 2001. La demanda del gigante asiático por infraestructura, construcción y cableado eléctrico disparó el precio desde los US$0,71 de 2002 hasta superar la barrera del dólar en 2004. Fue el pistoletazo de largada del llamado "superciclo" de las materias primas. Entre 2005 y 2008, el cobre pasó de US$1,67 a más de US$3 por libra.

La crisis subprime interrumpió la fiesta —el precio cayó a US$2,34 en 2009—, pero solo por un instante. Los estímulos monetarios de Estados Unidos y China reactivaron la demanda con tal fuerza que en 2011 el metal alcanzó los US$3,99, entonces un techo histórico para un promedio anual.

Después vino el descenso. El enfriamiento de la economía china, sumado a un exceso de oferta minera que maduró tarde pero maduró, empujó al cobre a una travesía del desierto de casi una década. El precio llegó a US$2,49 en 2015 y se mantuvo durante varios años en niveles muy inferiores a los de comienzos de la década.

El shock del covid-19 aportó un susto adicional en 2020, pero la recuperación fue veloz: la transición energética, la electromovilidad y los paquetes de estímulo pospandemia catapultaron el precio promedio anual a US$4,23 en 2021, dejando definitivamente atrás el letargo de la década anterior.

Tras algunos años de altibajos, el cobre volvió a construir piso sobre piso: US$3,84 en 2023, US$4,15 en 2024 y US$4,51 en 2025. Y 2026 llegó para reescribir el libro de récords.

El precio promedio del año ya bordea los US$6 por libra, muy por encima de cualquier promedio anual registrado en el siglo, y las cotizaciones puntuales de agosto —sobre US$6,4 y luego sobre US$6,5— confirman que el mercado físico del cobre está, hoy, más ajustado de lo que ha estado en mucho tiempo.


¿Qué hay detrás de este nuevo salto? La respuesta es estructural y coyuntural. Del lado estructural, la electrificación global, el despliegue de redes eléctricas, la expansión de los centros de datos y la inteligencia artificial mantienen una demanda de cobre que crece más rápido que la capacidad de la industria para producirlo.

A eso se suma un fenómeno más del momento. El temor a nuevos aranceles estadounidenses ha desatado una carrera por acopiar cobre en Estados Unidos —más de 200 mil toneladas llegaron a puertos norteamericanos solo en julio, la mayor entrada mensual en más de una década—, lo que ha drenado los inventarios visibles en Londres y Shanghái sin que eso refleje, necesariamente, un mercado más abastecido a nivel global.

Bank of America proyecta déficit para 2026 y 2027, con precios promedio que rondarían entre US$5,8 y US$6,9 por libra.

Revisa la evolución del precio del cobre:

Evolución del precio del cobre entre 2000 y 2026
* Cifras de 2026 en lo que va del año. | Fuente: Cochilco