EMOLTV

Lemmy Kilmister es despedido fiel a su estilo: con whisky, anécdotas y mucho rock

La ceremonia con la que despidieron al recordado músico, quien falleció el pasado 28 de diciembre, fue transmitida a través de internet.

10 de Enero de 2016 | 12:41 | EFE
imagen

Con una ceremonia íntima en el cementerio Forest Lawn Memorial en Hollywood y una fiesta en el Rainbow Bar & Grill, fue despedido Kilmister.

AFP
LOS ANGELES.- Cuando no estaba de gira con Motörhead —hecho extraño porque vivía por y para los escenarios— Lemmy Kilmister pasaba horas y horas bebiendo whisky y charlando con quien se le acercase en el Rainbow Bar & Grill de Los Angeles, una imagen que todos sus fans recordaron al momento de decir adiós al legendario músico británico.

Con una ceremonia íntima en el cementerio Forest Lawn Memorial en Hollywood y una fiesta en el Rainbow Bar & Grill, fue despedido Kilmister, quien falleció el pasado 28 de diciembre a los 70 años producto de un cáncer fulminante.

Líder durante cuatro décadas de Motörhead, emblema del rock más contundente, ruidoso y acelerado, el músico fue padrino y referencia indiscutible para toda una generación de músicos que, en la figura de este británico, encontraron un modelo de autenticidad y persistencia al que seguir.

La ceremonia en el Forest Lawn Memorial, que fue retransmitida en directo por internet, fue una celebración del legado y vida de Kilmister, con fotografías del grupo, botas negras, botellas de whisky, el característico sombrero del cantante y amplificadores de sonido presidiendo la escena, casi como si se tratara de un concierto más de Motörhead.

A lo largo de dos horas se sucedieron las bromas, anécdotas y chistes entorno a una figura reconocida por sus éxitos musicales como "Ace of Spades", pero también por encarnar fielmente el espíritu del rock.

Músicos como Dave Grohl (Foo Fighters), Slash (Guns N' Roses), Robert Trujillo y Lars Ulrich (Metallica), Rob Halford (Judas Priest) o Scott Ian (Anthrax) pasaron por el micrófono del acto para honrar su memoria.

Su hijo, Paul Kilmister, lo definió como "un guerrero del escenario", destacó su carisma, el de "un espíritu libre", y subrayó que para él "tocar en directo lo era todo".

También le dijo adiós por última vez Mikkey Dee, batería en Motörhead desde 1992, quien subrayó de Kilmister que vivió lo que él consideraba "una vida perfecta": de gira con su banda, entreteniendo y haciendo que la gente disfrutara.

"Tómate las cosas con calma en el otro lado", bromeó Dee en una ceremonia que se cerró con un bajo sonando al máximo de volumen y en distorsión, tal y como solía hacer el músico en sus atronadores conciertos.