SANTIAGO.- "Las niñas Wilms, al igual que la mayoría de las mujeres de la elite chilena de principios de siglo, eran educadas y muy cultas, tenían buenos modales y buen vestir, y debían casarse con alguien de su clase. Un matrimonio entre pares, con un hombre de buena familia. Pero las aspiraciones de Teresa iban mucho más lejos que eso. Soñaba con viajar, navegar por otras tierras, lejos de su mar Pacífico. Actuar, cantar, interpretar dramáticas óperas y obras de teatro...".
"Soy Teresa Wilms Montt" (Catalonia, $13.900) es un nuevo intento por aproximarse a la enigmática figura de la escritora chilena rebelde del siglo XX. La autora,
Macarena Valdés, recorre su biografía en un libro ilustrado, con el que -asegura- intenta "limpiar su imagen y mostrar quién era realmente".
Las familias de Macarena y Teresa están enlazadas -el tío de la primera es sobrino nieto de la escritora-, y por esta razón, conversaciones en torno al personaje estuvieron presentes sobre la mesa en más de algún domingo familiar. "Me quedé enganchada con su personaje, me puse a investigar y a leer sobre ella, y no me calzó la visión que tiene todo el mundo: que era 'infiel', 'atrevida' y 'mala madre'", dice Valdés. "Sentí empatía por ella, quien fue una mujer joven al igual que yo y tuve la necesidad de limpiar su imagen", agregó
El relato del ejemplar se conforma a partir de extractos de los diarios íntimos de Teresa Wilms Montt y de la biografía "Teresa Wilms Montt. Un canto de libertad", escrita por Ruth González-Vergara, que cuenta con testimonios de personajes cercanos a la autora. También Valdés rescata menciones en la prensa de la época y extractos de algunos de sus poemas.
Ilustraciones contenidas en el libro "Soy Teresa Wilms Montt". Crédito: Macarena Valdés.
A través de toda la narración, las imágenes son esenciales. Valdés es diseñadora de profesión y utilizó esas herramientas para presentarle al lector los paisajes y personajes que Teresa conoció en vida.
El libro se separa en cinco capítulos, en los que narra su infancia en Viña del Mar; el matrimonio con Gustavo Balmaceda, que la alejó de su familia para siempre; su paso por el Convento de la Preciosa Sangre, donde la internaron por "loca"; sus viajes como mujer de letras en Buenos Aires y Europa, y finalmente, los sucesos que la llevaron a quitarse la vida a los 28 años, en París.
"Lo que más me sorprendió al repasar su historia, fue la dureza con la que la trataron todos en su entorno solo por casarse y por irse joven de su casa, a causa de lo que finalmente resultó ser un mal matrimonio. Ella tenía solo 17 años, era una niña, cometió un error y toda su familia le dio la espalda. Quedó sola a la deriva", dice Valdés. "También fue impactante comparar la fama que tiene en Chile, con la que tiene en el extranjero. En Argentina llegó a ser casi tan conocida como Gabriela Mistral, ¡sus ediciones se agotaban!", asegura.
"Los pintores la retratan, las revistas se apoderan de su personalidad. Aquí la señora Wilms Montt se consagra escritora (...) que uniendo a sus dotes de distinción y belleza, rara independencia y liberalidad, le era permitido asistir sin desdoro al banquete literario y formar parte de los cenáculos más avanzados, haciéndose admirar como mujer y como espíritu selecto", se confirma en un extracto de la prensa bonaerense, citado en el ejemplar de Valdés.
"Soy Teresa Wilms Montt" se publica en un contexto en que las biografías de mujeres históricas cada vez toman más fuerza, con ejemplares éxitos en venta como "Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes", y versiones locales como "Chilenas", "Chilenas Rebeldes" y "Mujeres Bacanas", entre otros. Al respecto, Valdés dice: "Es bueno conocer a nuestras antepasadas, que lucharon por lograr sus objetivos y nos abrieron camino para que podamos votar, trabajar, estudiar en la universidad y hacer todo tipo de cosas que antes eran impensadas para las mujeres. Falta mucho por recorrer, pero es importante reconocer su valor e importancia".